miércoles, 17 de junio de 2015

MISTERIOS/ EL SILENCIO DEL MURMULLO NOCTURNO









































MISTERIOS
EL SILENCIO DEL MURMULLO NOCTURNO
Misterios  las de estas calles en paseo nocturno. Medio iluminadas por abajo, medio iluminadas "por  en medio", por el fondo. Medio iluminadas, pero…Tremendamente atrevidas de luz por la cintura de sus peculiares entramados. 
Mientras tanto, la parte que ocupa el alero sobre-duerme.
Misterios gozosos de unos rosarios que tratan del anuncio  y la infancia de Jesús y recuerdan, cuando niño, la de cualquiera de nosotros.
¡A ver quién  era el guapo que se atrevía al atardecer a pasar por estas calles! La fama que tuvo el perro del señor Alejo, el  de  Garrapina…
Por en medio de la calle corre un regatillo de agua que se escapa de unas huertas y fuentes cercanas.
 A estas horas por aquí no pasa nadie. El maullido de un gato puede romper el silencio doméstico. Ese silencio doméstico que es el murmullo lejano, de algún cerdo gruñendo; de la sintonía de un telediario; del lloriqueo de un niño  que teme entrar en el reino de los sueños. Del “ea la ea, ea”/ que se casa la matea/ con el tonto de Cepea,.."; del correr ruidoso de una pesada mesa de madera de nogal.
Del ¡qué se habrá caído! que sonó más fuerte que el trueno de una tormenta que entra vomitando rayos y centellas por la Peña del Huevo.
El silencio del murmullo nocturno llega de dentro de la vivienda porque hay vida. Unos, atizando la lumbre de los años que acompaña en mano la tenaza y el tajo de tres patas. Otros, bajando el caldero de agua caliente  a la cuadra para hacer la comida del cerdo, de la vaca, de la cabra,…
-¡Niño! Cuando subas "pecha la puerta que luego el viento la zarandea.Y vas a bajar tú...¿Oyes?
Y fuera, ya lo ves, soledad, claroscuros, contrastes de noche larga y profunda. 
Y si pasa la campanina de las ánimas te recordará la brevedad de esta vida. 
Y si lo que oyes es el rosario de la aurora, muy poco común ya en nuestros días, es que  vives soñando, recordando otros tiempos que ya no son los de hoy.
“Pongan todas atención / las almas en general / que la Oracion de las Horas / en breve va a comenzar, (…)
¡Monstruos!, ¡Malditos monstruos de la noche! ¿Quién se atreve a ignorarlos?
La cámara de Rosa los ha recogido en el mismísimo instante que se transforman en esqueléticos armazones de castaños secos, Señores de las Sombras ¡Quién no se atreve a respetar?

Mientras tanto la luz de los faroles de las calles mima la poca claridad de la noche y el regatillo de agua murmura una cancioncilla: la del “Glog, glog, glog, del paso  lento de las aguas”y del tiempo.











































































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