CUENTOS PARA DESATASCAR LA MEMORIA
-LOS EXCESOS-
LOS CUENTOS DEL
TÍO VICENTE
Es del pueblo. El
Tío Vicente.
Y “tío” de todo
el mundo.
Aunque sabe que la gente
Sigue más a un tal Facundo.
El Tío Vicente
es el pueblo
A
su “supe” llama Estado
Un ciudadano
“del puedo”/ oficinista y pagado.
El pueblo,
sencillo y tosco
Hace el pan para Vicente
Y este no se come un rosco
Lo alaba, poco
exigente.
¡Dime Monte (A
un familiar
Mucho tiempo descuidado)
Si pasas de “auto”
a pinar
-Tóctono, para
aclarar-/
¿Cómo se encuentra tu cuerpo?
Te diré y esto
es cierto/ Demasiado “empapinado!.
Nunca me cortan “el
pelo”
Y hasta las “barbas” me arrasan.
Y con un simple
secador
Ya
lo ves como me abrasan.
¿Recuerdas al
Manolillo / Que cuando iba a la dehesa?
A coger leña del suelo
Llegando ya al
cuartelillo
¡Leña
abajo! “!Na d´abuelo”!
Un maestro
Severino / Si del nombre no hago un taco
¿Cooperativa?
Adivino / Prestaba al pobre el saco…
Se iniciaba así el camino.
Se acabó de
hacer carbón / Y raíces, para pipas
¡A los pinos! ¡Qué ilusión!
Ya te sacarán las tripas.
Hoy dicen, que
el fuego es / Su propia autodefensa
“Que le digan al
marqués / Si es conde. Si no… dispensa.
Que por una “i”,
ya lo ves / Que quise decir despensa.
Los excesos y
descuidos Tanto preñan a la tierra
Que había que meter
más ruido
Antes que para la perra
FOTO: ¡A correr
las caballerías!
Afición muy
albercana. Por las tardes, antes de ir
A dormir al campo con los animales
X-COPLAS DE PEROMINGO



















