LECCIONES
EJEMPLARES DE NIÑOS
ALBERCANOS.
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EL ARBOLITO Y LA PUERTA
DE
LA CÁRCEL DE LA PLAZA-
Llegaba
el verano y…¡Qué alegría poder pasar de las cercanías de la Ermita de San
Antonio!
Por
allí…Por la casa García, donde las zorras se escondían entre las peñas e
inquietaban por la noche a los perros del señor Calentino.
¡Mira…!Esa
gran huerta será la Casa del Arquitecto, de momento solo hay maleza, chaguarzos
y..¡Qué arbolito de roble tan lujoso! Nos lo vamos a llevar “p´al pueblo” y
ponerlo de San Juan al lado de la Casa del Tío Cacharro.
¡Vale!
Pero estando en media faena de cortarlo. ¡Ojo! Por allí viene un tío.. y no
trae muy buenas intenciones.
Tan
malas que nos vemos cogidos por las orejas camino del pueblo.
¿Y
qué pasa en la Plaza…? Que el señor al ver al médico que va de visita por el
pueblo le cuenta el suceso.
El
médico no se anda con chiquitas: “La llave la tiene el señor Domingo, no los
dejes fuera…”
Y mientras, llegaba el señor con la llave,
meditábamos: ¡Qué puerta!/ ¡Qué hierros/¡Qué oscuridad/ ¡Qué tristes encierros/…
Y
alguien dice yo ya he visto a un hombre allí encarcelado y diciendo muchos
vivas. No sigas. No sigas,…
Pasa
una señora y el señor de la llave tarda. La señora nos mira y dice: “al fondo
está el calabozo- oscuridad/ tristeza/ mal gozo/ y al fondo del todo ..¡Un
pozo!...¿Tendrá alguna culebra? Donde hay agua, seguro que sí.
¡”Mirai”!-“¡Vámonos
que el tío tarda…!
“Tres
patás” y salimos corriendo. Yo, dijo un amigo: “me voy a dar con carbón toda la
cara por si el tío me reconoce cuando vuelva.
¡Anda, ¡Anda como que va a volver…!
Recuerdo
que aquel día, después de comer no dejé ni un solo garbanzo en el plato.
Como
hacía calor: ¡A la siesta y…sin rechistar!
Y
sobre todo, no se me olvidaron, en la oscuridad de la habitación los rezos de
la abuela, en especial: “el Jesusito de mi vida/ Tú eres Niño como yo…”
Y visto todo desde hoy: “Cuatro esquinitas / tiene mi cama/cuatro arbolitos/ me la acompañan,…






