domingo, 6 de octubre de 2013

AUDIO ENCICLOPEDIA DE SONIDOS

AGRADABLES SOBRENOMBRES Y NOMBRAMIENTOS




































AGRADABLES SOBRENOMBRES Y NOMBRAMIENTOS –I I -

 Estábamos sentados en el atrio de la ermita de San Antonio y nos alegró ver allí y saludar a Pedro. Pedro es una persona, pese a su edad ya mayor, bastante afable y abierta. Y le va como a nosotros “el de”, es decir, el del señor Manuel Calentino.
El tío y la tía es una denominación que se empleaba mucho en los pueblos de Salamanca. No indica parentesco, sino era una forma de llamar a las personas mayores. Hoy se va dejando ya de utilizar pero en La Alberca era muy corriente decir :“ el tío Román”, “el tío Adrián”, “la tía Dolores”, “la tía María la de Pale”.
Nos extrañó en una ocasión leer en un relato como el escritor al hablar del teatro en La Alberca decía “ el tío Moisés”, sería sin duda alguna por respeto. Porque sin embargo a Pedro, el hijo del señor Calentino, como a Moisés, el marido de Francisca, a ninguno de los dos les va bien por su especial sencillez y naturalidad la denominación de tío.
La tía, era la Tía Triz –válganos la redundancia- al ser una persona con un aire de seriedad, de respeto, de extraordinaria memoria y conocimientos tanto de la Biblia como de los bordados. Tío era el señor Juanela, un buen alcalde que tuvo La Alberca, y se distinguía por su seriedad, buen hacer y aguda inteligencia.
 Sin embargo a nuestro amigo el del Museo no le pega lo de tío –aunque él, haya tenido muchos- El museo de Satur Juanela es un lugar agradable para conocer cómo eran las antiguas casas de La Alberca, con sus faenas, costumbres, tradiciones.
Y Satur, como Pedro, como Moisés,... personas que bien les va lo de señor, amigo, paisano... pero no les va en absoluto lo de “tíos”. Son unos ejemplos para distinguir tal denominación. También hay personas que no les va mal sus especiales nombramientos o apodos, si queréis.
 Andrés cuando era pequeño hacía los recados “de todo el mundo” en un minuto, el mismo lo decía y el mismo se sobre nombró.
El Peque, seguro que no era el mayor de los hermanos.
El Millonario, si le tocó la lotería no le venía mal la denominación que cualquiera como él quisiéramos tener. Bonanza, se quedó con el nombre de la serie que él nombraba mucho.
 La Chata, el Chiqui, Mister, Manolín, Mogarrala,..
Todos estos nombres, sobrenombres y denominaciones no son ofensivos y por tanto no tienen que molestar a nadie.
Lo que si nos agrada a todos es escuchar –aunque sea de los tiempos del “patacón”- el paso de los caballos sobre el duro empedrado de las calles.
Bien cuando salían por la mañana camino de los huertos con una vaca delante o una oveja cogida al lado, avivando el paso con un sonido alegre y vivaracho.
Al regresar por la tarde, distinguiréis que el paso es más lento y cansino.
 El gallo es una buena señal de amanecer de las mañanitas albercanas.
 El toque de las campanas era a mano, sentido.
A un niño se le pierde una peseta y nos muestra su simpático tonillo albercano, -que su padre y su madre aunque estuvieran trabajando en “Paris” seguro que tampoco habrían  perdido, por mucho que digan “chambra”,habitación españolizada.
 El reloj de la torre da la hora lento, quedo y sin embargo te muestra ¡qué pronto se pasa el tiempo!
 ¿A quién no le gusta escuchar y recordar estos sonidos?
Parece que nos estamos adentrando en el alma del mismo pueblo y que volvemos a vivir con aquellos que se han tenido que ir. “¿No vas a la crú? A vé, si puedo ir, vete al Millaero...”
Son las voces del silencio que han quedado grabadas en nuestra memoria en el más profundo sentimiento del recuerdo de nuestro ayer.
Es nuestro pueblo.
 Como diría Unamuno: “Ese pueblo, tan pueblo recogido entre castaños al pie de la Peña de Francia”

-Las ilustraciones son unas del museo de Satur Juanela que conviene visitar, otras de turroneras,  la paz de la plaza y las casitas de chocolate son algo así como Las del Huerto, sólo que estas comestibles, es la sana competencia que tienen Mari Luz y Juana-.
-No olvidéis de hacer clic, sobre las imágenes para verlas más completas.

AUDIO LA CALLE

miércoles, 2 de octubre de 2013

HISTORIAS DE NOMBRES DE UNOS Y DE OTROS - I -




















HISTORIAS DE NOMBRES DE UNOS Y DE OTROS- I -
En los pueblos pequeños como es el caso de La Alberca, nos conocemos casi todos los que viven o han vivido determinado tiempo en el lugar.
Hasta hace poco tiempo los apodos o sobrenombres eran el modo más común de distinción. Hoy, muchos apodos no agradan ya a sus gentes. A todos nos gusta que nos llamen por nuestro nombre sin diminutivos ni alargamientos, ni historias ni dichos.
Pero lo curioso es que hay gentes que les gustan recopilarlos e incluso sacan historias divertidas uniendo unos con otros. En el libro de P. Hoyos se pueden leer curiosidades que existieron en otros tiempos con relación a piques familiares.
Quien me dicen que tiene una buena y curiosa recopilación de apodos es Andrés. Pero ¿quién es Andrés? Porque en La Alberca hay varias personas que tienen ese nombre (recuerdo también a Andrés Potinche). Y sin caer en apodos mi amigo Andrés es “el de” Frutos. ¿Qué todavía no caes? Te diré. Es Andrés “el de “ la Manuelina, Ya te he dicho el nombre del padre y el de la madre y con esas referencias ya sé que sabes quién es.
 Espero que Andrés me mande esa recopilación de apodos.
Como ves hoy en vez de apodos decimos:”el de” o “la de” y todos nos entendemos.
Y siguiendo con este tema ¿quién es este Isidro que escribe aquí? Te diré Isidro era el boticario, Isidro era un buen herrero, Isidro Luengo es bien conocido por el teatro- aquí tienes su foto-. Algún Isidro más se me escapa pero este de que hablamos es “el de” don Luciano. ¡Ah, ya caigo!
Pues ves a ese que está ahí se le escapó y dijo el diminutivo. Bueno pues al fin y al cabo prefiero eso que un paisano me pusiera el don delante ( el don se deja, hoy, para los que tienen mucho din...) Isidro a secas suena muy bien.
También suena muy bien el nombre de Ero, Pero ¿quién era Ero? Cuando escuches la audición lo vas a saber.
Y también van a conocer los niños –y no tan niños- los ruidos que nos despertaban por la mañana por los años sesenta y que esperábamos también que llegaran por la tarde.
La señora que habla en este caso es la Ramoni. Que quería pagar las... y Ero se lo decía bien claro: “a la noche en...”

 Fotos:
En cuanto al cuadro, excelente cuadro del pintor que quisiéramos saber su nombre ¿A que se le ha dado un poquito de vidita? Y no es que no la tuviera, sino que el autor va  a  revalorizar su obra al tiempo de enseñarla.
 ¡clic! Y salta la audición. En las fotos verás también a Ero, a Isidro Luengo y a un grupo de vecinos que hablan en la calle.

AUDIO ¿DÓNDE SE PAGAN LAS CABRAS?

martes, 1 de octubre de 2013

IN MEMORIAN. LAS GALLINAS. BANDO DE DESPEDIDA




















IN MEMORIAM. LAS GALLINAS. BANDO DE DESPEDIDA -AUDICIÓN

 Hay días que tienen que llegar, aunque tengamos que reconocer que son sin duda tristes. Como triste fue aquel día que prohibía que estos nobles animalillos no pudieran andar sueltos por las calles. Los naturales del lugar nos habíamos acostumbrado a tenerlas presente continuamente. Eran como hermanas, como primas, como cuñadas,..que tenían una buena costumbre irse a acostar temprano y a palo limpio.
 Si te sentabas en un poyete a comer un cucurucho de chochos, al tirar los pellejos al suelo, las veías correr tras de ellos como un niño en busca de un caramelo en la puerta de la casa de un bautizo (arrebatiña).
 Eran educadas, se apartaban a tu paso por la calle y también asustadizas, cuando las jugueteaba un perro, o se lanzaban desde lo alto de un balcón. Las plumas y el polvo apenas duraba unos segundos.
Quien disponía de una huerta o un cortinal al lado de la casa no tenía problemas, aunque ¡ojo, no las ibas a tener atadas con una cuerda a una argolla para que no se fugaran! Medio volaban y en ello estaba el peligro, que sueltas podían volar al puchero de algún desaprensivo.
 Pero bueno, llegó el día y nos lo muestra el pregonero transmitiendo la orden. Lo más curioso era la sintonía que tenían estos animales con su dueña. Esta si tenía siete u ocho las conocía a todas. El “esta es tuya y esta es mía” no fallaba y a la hora de recogerse raro es que estas se equivocaran de gallinero, más bien se atontaban en una esquina.
Hoy con la crisis son más necesarias que nunca. Y no sería nada de raro -pues ya se ha visto en Holanda-ver pasear a una señora con su gallina amarrada a una cuerda, como se hace con el perrito.
En esto recordamos a nuestro buen amigo Elías que quiso amaestrar al zorrito que se encontró don Saturnino. Intentó y poco lo consiguió, era huidizo y se arrastraba enseguida y además dejaba un olor bastante desagradable en su casa.
 Pero las gallinas no son así. Ponen huevos y tienen un agradable canto. El problema hoy para recuperar este noble animal –de cortinal ¡eh!- es que haría falta que alguien se dedicara a dar clases particulares o cursos el ayuntamiento a las chicas jóvenes, para conocer la cría, el canto y la forma tan especial de llamarlas.
 Para lo cual hay que tener un arte y una gracia especial, ya lo veis en esta audición de allá por los años 1965. Una tarde que iba a llover, llegaban las cabras del monte y se había perdido uno de estos nobles animalitos. ¡¡Así se llamaba a las gallinas!!
Son nuestras tradiciones.

Fotos:
.En plena Plaza Mayor -clic a la foto para verla entera
.Por la calle del Tablado
.Respetuosas se apartan ante la procesión.

AUDIO IN MEMORIAM, LAS GALLINAS Y BANDO