EN EL LENGUAJE ALBERCANO
Acabas
de salir a la calle: “Buenos días nos dé Dios”.
Entras
en un comercio cerca de la Plaza: “Venga usted con Dios”. No se te ocurra mirar
a cada lado.
Compras y te despiden: “¡Vaya usted con Dios! Y
“Que Dios le acompañe”. Te animas a salir ya: “¡Hasta luego si Dios quiere!”
Das
tres pasos más y te encuentras un amigo que hace tiempo no lo ves. “¡Ay Dios
mío! ¡Cuánto tiempo!” Y la persona te responderá:”¡Ay, Dios santo!”- No te
extrañe tanta tú santidad-. Porque la noticia recibida es agradable: “¡Dios nos
oiga!” Y menos agradable:”¡Válgame Dios! ¡Dios nos valga!”
Si
pasa alguien a tu lado y te reconoce: “¡Bendito sea Dios!” La noticia: “¡Dios
nos oiga!” Y la última despedida: “Hasta mañana, si Dios quiere”.
Tú
lo has dicho: “Si dios quiere” y “Vai” con Dios. Y Que Dios nos coja confesaos”.



No hay comentarios:
Publicar un comentario