VISITAS A
MOGARRAZ FIESTAS LAS NIEVES
La mejor
definición que he conocido de la palabra maestro es esta tan sencilla: “El
maestro es esa persona que te lleva de la mano a la escuela”.
El maestro no es
la escuela, ni la escuela es el maestro. Lo digamos bien claro, la persona.
Recuerdo
aquellas visitas que siendo niño mi padre por su profesión de médico tenía que
hacer en algunas ocasiones a pueblos cercanos como Mogarraz.
“Mira a las
nueve después de hacer la visita domiciliaria aquí en La Alberca me esperas en La Puente y desde allí andando,
vamos a la Fuente Castaño, carretera, camino y atajo… Y a Mogarraz.
En esos paseos,
de trabajos para él y distracciones para mí aprendí a conocer árboles y sobre
todo viendo la que me podía venir encima a
memorizar las declinaciones latinas, a conjugar verbos y sus tiempos. Y
todo de una forma alegre, divertida y desenfadada. Sin notas, ni aburridas
lecciones de los Álvarez que mal las entendíamos.
Mientras mi
padre pasaba la visita yo me quedaba con una señora muy amable y cariñosa
llamada Agustina que me contaba muchas anécdotas de la vida del pueblo,
fiestas, toro, procesiones, faenas de huertos con parras,..
Después un
poquito más mayor conocí a médicos de allí como Don Pablo, don Paco, don
Isidoro,… extraordinarios conductores de coches de línea como Vitor –más de
cuarenta años llevando aquellos coches de línea, Salamanca-Vecinos- Mogarraz,
sin conocer un solo accidente. Y bailaores como Mauro, que siempre fue conocido
como el mejor bailador de La Sierra y hoy continúa igualmente Poldo,…
El baile de las
fiestas de Mogarraz era para no olvidar las bellezas de sus mozas y el
atractivo especial de una de ellas que nos dejó buen recuerdo.
El toro con sus
carreras de plaza inclinada y el echarle la maroma, si el maestro se las veía y
deseaba, era un espectáculo de admiración.
Pero sobretodo
el trato con chispa de las gentes de ambos pueblos constituía un anecdotario
curioso: _¿Qué ya has comío de amigo a amigo? Respuesta afirmativa.”Yo que te
iba a invitar…M´as fastidiado”
Respuesta negativa.
“Po ya es hora, chico”
Gracias al extraordinario
pintor Florencio Maillo hoy se puede visitar paseando por sus calles y
admirando en sus fachadas las fotos de algunos de sus familiares más conocidos.
Mogarraz es un
pueblo muy abierto por el buen carácter de sus gentes y con iniciativas de
progreso, tradición y modernidad.
La musicalidad
de su acento es muy agradable, contrasta con la severidad más seca de nuestro
acento albercano. La vida de ambos pueblos hoy está más ligada entre la
hermandad de sus gentes, negocios, fiestas, forma de vida y parecidas
costumbres –aunque el tirar cohetes en la procesión nos una y distinga, ante
gentes que no nos conozcan -. Nos lo
muestra también Rosa Gómez con sus fotografías y escritos que está realizando.




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