miércoles, 7 de agosto de 2024
DÍA ´AGOSTO EN LA ALBERCA -5-8-71
COSTUMBRES DE ASÍ EN LA CALLE COMO EN EL CIELO--- MOZO NUEVO.. Y… LA GORRA… “CAPÁ”---
COSTUMBRES DE
ASÍ EN LA CALLE COMO EN EL CIELO
MOZO NUEVO..
Y… LA GORRA… “CAPÁ”
Una de las
costumbres más curiosas que había por allá por la década de los cincuenta;
mientras se esperaba la llegada del
toro, y se habían sacado algunas “pesetillas” de la siega (Durísima siega de
aquellos tiempos y por los vastos campos
de Castilla, vastos con uve que con be el juego es diferente)
Pues bien, esa
costumbre era, que el muchacho de la casa ya se ha hecho un hombrecito.
Entonces, para quedar bien con él ya que ayudaba mucho a las faenas de la
casa, era comprarle una “navajita”-mango de madera-, donde la Tere la Pilata, o
Poli el padre de Remundín; y después una gorra
“en cá” la Benilde, del señor Honorio; en esos sitios como en Domingo
Mecu se podrían también comprar unas cuantas docenitas de “cubetes” para que la Ofrenda fuera bien “soná”- al estilo del
correr de la pólvora de los moros, -“pa´ que me entiendas”, según la marca de
su procedencia.
Pues bien, llegaba el amiguete todo contento al Cemento, muy orgulloso con su gorra nueva. Al instante, el ojeo malicio de los amiguetes cambiaba la historia: ¡Mira la gorra… sin capar! ¡A eso no hay derecho! Y comenzaban los tanteos: “¡A onde las comprao”! Sobraban explicaciones. Un manotazo, sin querer, y la gorra había desaparecido con los enfados del novato. ¡Cómo verás hay que caparla como aquí se ha hecho con todas!
Enfados. Lloriqueos. Discusiones. El no te pongas así, tío.,..
Y de pronto… la
gorra estaba capada y había que aguantarse. La suerte es que eras ya, uno
igualito a todos los demás. Y a esperar
al coche de línea, que venía cargadito,
hasta la baca, parte de arriba llena de gente.
Brazos.
Empujones. Gorrazos por detrás y todos
cantando Tablao adelante: “Tiene la tarara, unos pantalones, que de arriba
abajo todo son botones. La ta ra ra sí,la tarara no Y ya…a repartirse por todo
el pueblo.
Se había
bautizado una gorra en el cemento y quizás alguna que otra copla podía surgir.
Porque en La Alberca había muchos y buenos copleros/ eras.
¡Ay! ¡Quién se
ponga a llorar!.. / Porque le capen la gorra / Lo tendrá que soportar / Y sino
mejor ¡que corra!./ / Capao es tener posición. /
Veterano era en
la mili / Y en el pueblo distinción / de la Manoli, la Pili / y de tener cabezón./ Llamarse si puede Wily / Y ser algo más del montón,
Hasta aquí copla
y relato que relató nuestro amigo Peromingo
con una clásica salida de las suyas
Quien al ver la gorra que nos acompaña no tenga tentaciones; tijera en mano…seguro que no es un clásico albercano de las bromas
lunes, 5 de agosto de 2024
RELATOS FESTIVO-FANTÁSTICOS--- OTRA FORMA DE CONTAR LAS COSAS ----VALLE-LERAS
RELATOS FESTIVO-FANTÁSTICOS
OTRA FORMA DE
CONTAR LAS COSAS
VALLE-LERAS
No son bulos,
amable lector, son “ideas fantásticas de promoción de vida vecinal”. Y así y
todo la liarán..
Si usted ha
leído el periódico EL PAÍS, del sábado tres de agosto sobre la Reconquista y
Covadonga, entenderá un poco de los “mitos” que contaminan la historia y lo que
los expertos debaten sobre los hitos fundamentales del nacionalismo español.
Bueno, pues en
La Alberca podríamos tener casos parecidos: Juítas al parecer ha perdido la mirada y las cosechas
de manzanas, si se tienen en cuenta
pero a él un poquito menos. Una pena.
Al parecer, me
dice este que tengo al lado, el problema de la vivienda y otros arreglos y
desarreglos, pisos turísticos, aparcamientos… se pueden solventar con la
posible construcción de Valleleras, una zona vecinal que al estar bajo y debajo
la protección de la Virgen de Peña de
Francia, tendría grandes beneficios para
sus vecinos albercanos; no pagarían ni un solo euro de impuestos, ni de cargas,
ni recargas de móviles, braseros, aires acondicionados, colas de
confesionarios, tiempos de minervas,…Y también gozarían de la falta de gravedad
de sus habitaciones de modo que si a usted se la cae algo no necesita
agacharse, una “goma” anticaidas puesta encima de una mesa, realiza tal función;
deteniendo los objetos justamente a su lado.
Repetimos que
según nos cuentan no son, ni puedan ser bulos, budos, pudos, mulos,.. “bromas a
parte.” Tú di lo que quieras, la literatura y la imaginación te permiten contar
lo que cuentas y sobre todo cuando se acercan las fiestas que la gente está más
contenta. Después, cuando pasen vendrán las críticas y… ¡Eso es imposible de
hacer..!. (¿Una habitación sin Newton; Juítas con gafas?) ¡Vamos anda!
Que La Alberca
tiene muchísimas costumbres que
relatar, procuraré seguir haciéndolo Pero déjame que esté –mientras llega
el toro-“estar un ratito en las Batuecas” y allá voy.
sábado, 3 de agosto de 2024
CON KAS Y CON CASTAÑO--- QUE BIEN SE TARTAMUDEA
CON KAS Y CON CASTAÑO
QUE BIEN SE
TARTAMUDEA
¡Ay!¿Quién
tuviera un castaño? / Con su sombra y en
agosto.
¡Échale sus veinte años!
Y si tienes
mucho rostro. / Los dos lo mismo cuarenta
-Arriba o abajo-¡Calostros!...
Y decirle Mari,
arranca. / Luz de luces. Luna. Blanca.
Y teniendo
cañibetas / Hacer bien las triquiteras
Que inventó
Andrés Barés / Aunque estaban ya inventadas
Pero hacerlas “tal cual” él…
Y también mejor
tocarlas / Ni el Arcangel San Gabriel.
EL ESTILO ALBERCANO CON JOSÉ MARÍA GÓMEZ CERECEDA
JOSÉ MARÍA GÓMEZ
CERECEDA
Ya no quiere ser
torero
Pero el estilo
le queda
Sin tener
ninguna pérdida
Es el hijo de la
Aurelia
Sano. Robusto.
Sincero
Que sí, que pasó
un mal trago
Recuperado se
entrega
Esto fue. ¿Si no
es salero?
Que baje Dios y
lo vea.
Esa pose es
sevillana
De La Alberca
pura seda
Y la joven muy
albercana
Y muy embebida
queda.
viernes, 2 de agosto de 2024
CUANDO SE OYE DECIR ---- SALAMANCA
CUANDO
SE OYE DECIR
SALAMANCA
Oí
que decían:
¡Salamanca!
Salamanca.
Salamanca.
Y
me quedé…Sí. -Extrañado.
-¡Vamos…,
Por favor.
¡Arranca!-
¿Me
podrían dar de lado?.
¡Te podrían dar de lado…!
¿Seguro…?
¿Lo has escuchado?...
O
esa voz te llega blanca.
Puede…
Me quedo parado.
La
voz decía:
¡Salamanca
Salamanca.
Salamanca!
Lo
he vuelto a oír.
Decían…
Y
estaba bien pronunciado
Con
ese acento y esa garra
Que
tiene nuestra voz charra
Y
no es, nunca, imaginado.
¡Oí
que decían
Salamanca!
Muy de frente. Sí, a mi lado.
La
puerta estaba sin tranca.
Y
el oído. Muy afinado
Oí
que decían:
¡Salamanca!.
Y
no lo había imaginado.
Era
esa voz: Y decían:
Salamanca.
Salamanca.
Salamanca.
-Lo oyó decir: Isidro, Isidro Barcala-


