miércoles, 28 de marzo de 2018
martes, 27 de marzo de 2018
LOS SONIDOS DE LA SEMANA SANTA ALBERCANA-- PASOS EN EL EMPEDRADO --LAS MATRACAS --Y EL RUMOR EN EL SILENCIO DE LAS PISADAS
LOS SONIDOS DE LA SEMANA SANTA ALBERCANA
PASOS EN EL EMPEDRADO --LAS MATRACAS --Y
EL RUMOR EN EL SILENCIO DE LAS PISADAS
En la década de los años de 1950, la
Semana Santa era para vivirla con tu familia y en los lugares de origen. El
fenómeno llamado turismo no se conocía como lo realizamos en nuestros días. La
Semana Santa se vivía tal y como era en
cada lugar:”¡Niño, sabes que no se puede cantar, en estos días!”. Y lo asumías, en una época en que no se cantaba
mucho por las calles y plazuelas.
Pero
estos días eran de silencio, de recogimiento; las campanas enmudecían y en lo
alto de la torre se colocaba una artesanal y singular carraca – o matraca- con
la que se llamaba a los fieles a los actos religiosos. Su sonido era de latón,
puro, no asustaba a la cigüeña, pues en aquellos años no acudían a nuestro
pueblo, por las posibles causas que en otro lugar hemos comentado.
La carraca era tan familiar que había
que decir a la gente en el Solano: “¡Habla
bajo, que si no, no escuchamos a la
matraca! Y esto en el Solano”
Sólo estaba permitido, en especial a los
niños, el hacer ruido con otra especie de matraca hecha con cuatro tablitas de
maderas y una rueda por la que se deslizaba una de sus tablitas. Una auténtica
obra artesanal.
¿Quién no recuerda aquellas matracas que
hacía Goyo Mañanitas, excelente carpintero, para sus hijos? Con ellas, sí que
se representaba bien “la hora de los tormentos, la muerte de Jesús. Y el sonido
se extendía por todas las calles y plazuelas: Es la muerte del Señor, se decía.
Yo no sé si en la actualidad se seguirán haciendo o si alguien las comercializa,
pero sin duda alguna representaban los
sonidos de nuestra singular y típica Semana Santa. Las matracas.
Las callejas van, vuelven, se
entrecruzan, se acercan y dispersan de
su gran templo casi catedralíceo. Y sólo un zumbido se extiende de su gran
colmenar de fervor…Son las pisadas sobre el empedrado, conmovedoras, con unos
cánticos pausados, de honda tristeza,
que sin duda alguna el Señor perdonará.
¿En qué año o en qué época estamos
viviendo? El rumor de las pisadas sobre el duro empedrado de granito se
extienden de un lugar a otro, merece la pena grabar estos sonidos. Con ese ¡Ay
Dios mío! Tan espotáneo. Que sale del fondo de un portalito.
Porque si cualquier época del año es
buena para visitar La Alberca es en estos días de Pasión cuando mejor se pueden
conocer sus singulares adentros. Y en tus grabaciones te vas a llevar unos
sonidos sorpresas que seguro no pensabas realizar.-Aldabas de viejos
portalones, fuentes cantarinas, pajarillos que anuncian la cercana primavera,
entre oraciones de ánimas benditas, toques de esquilas, y sonidos festivos de
flauta y tamboril de próximas
celebraciones y acontecimientos.
viernes, 23 de marzo de 2018
SON ELLAS, LAS ANUNCIADORAS
SON ELLAS, LAS ANUNCIADORAS
El
campo. El río. La pradera.
Y
ese arroyo que se inclina.
Corre
inquieto. Se arremolina.
Emite
una suave canción.
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¡Mira,
ese paredón!
Con sus musgos y hierbajos.
¿Lloran?
Sufren
los altitajos.
Aguantan la inclinación.
Parecen…
tener “moquinas”.
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Y
el agüilla
Remolona
Y temblona
Se
acumula en las esquinas
De los prados.
¿Las ves…?
Son las campaninas.
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Arre
moto
Pitipoto
…¿Que está esperando el arado?...
Algo
nuevo tiene el soto.
La primavera amiguito
Trina y canta un pajarito
¡La primavera ha llegado!
Y..¡Qué
bellas, suaves y finas!
¡Acarícialas…!
El
jarrón tiene devotos. / Delicias y manos finas.
Para
el altar o la sala:
El RAMO DE CAMPANINAS.
X-El
término “campaninas” es una denominación especial de nuestro pueblo
X-Foto
de Rosa Gómez
domingo, 18 de marzo de 2018
LETRILLA ¡A CHOCAR LOS PALOS!
LETRILLA
¡A CHOCAR LOS PALOS!
-A Rosa Gómez que con estas bellas
fotografías, hermana aún más a nuestros pueblos serranos.
¡A chocar los palos!
Me encanta esta danza.
De chocar los palos.
Con ritmo y con chanza.
¡Sin dar varapalos!
¡A chocar los palos! / Pasando,
danzando.
Y también sonriendo.
¡Me encanta esta danza! / Los brazos
cruzando
Los ojos fingiendo.
¡A chocar los palos! / Se baila y se
trenza
Con los pies marcando.
Y no da vergüenza / Si un palo resbala
Que así se comienza
Se ríe y se iguala.
¡A chocar los palos!
Y es en Santibañez. / Mogarraz. Cepeda.
La Alberca. Herguijuela,…
En bailes y fiestas. / Son nuestros
regalos.
¡Que nadie se engañe / -Con estas propuestas-
El baile se hereda!
-Si no, que se apañe.
Y haga, lo que pueda.-
¡A chocar los palos!
X-CLIC, EN LAS FOTOS DE ROSA PARA VERLAS SEGUIDAS-
RELATOS: DÍAS DE FIESTA EN LOS TEJADOS -
RELATOS:
DÍAS DE FIESTA EN LOS TEJADOS
-Nuestro amigo Peromingo, el que vive en
el Pino más alto de las Peñas Tiritinas, odia estos hilillos de plástico de su
vivienda, porque dice que dejan pasar el agua y recuerda aquellos castaños de
antaño que tenían unas hojas más grandes que las manos de quien escribe estos
relatos. ¡Aquellas sí que eran hojas valiosas, cada pajarito tenía la suya! Y
si se caían al menos se lo anunciaban para tener de reserva su agujerito
correspondiente.
Hoy ha bajado al pueblo, porque hay
fiesta, una buena fiesta en los tejados. La fiesta de los pajaritos entre los
aleros y las tejas que tienen en propiedad.
Estas son las canciones que allí se
cantaban:
Los angelitos del cielo / mean por los
canalones.
¿Y si llegaran al suelo?
¿Quién va a ser? ¿Los canalones?
Los pajaritos tendrían
En los oídos tapones.
-Caen chuzos, chaparrones-
Si rezas para que llueva /Procura
hacerlo despacio.
Que la Virgen de la Cueva
Tiene de lluvia un palacio.
Alguien que no creía
Ni rezaba ¡Mal cristiano!
Al ver La Puente-decía
Me meto en mi casa.
En vano.
Porque allí sí que caía.
Los canalones de plano.
A la Virgen de la Cueva / No la rezaré
ya tanto
Porque si llueve que vea
¡Cómo bailan los Tarantos!
Las tejas, tocan las palmas. / El tambor,
los canalones.
¡Y tú, que si no te calmas!
Nos dejas sin chicharrones.
---¡¡Fiestas, fiestas, en los tejados!!---
X-fotografías de Teresa Lorenzo
miércoles, 14 de marzo de 2018
CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO,…-REFRÁN-
CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO,…-REFRÁN-
Nos forma y educa la familia, la
escuela, la formación religiosa, la sociedad,…
Esa formación muchas veces está
condensada, como el cubito de hielo al agua, en pequeñas y sabrosas frases que
llamamos refranes.
Admiro a las personas que estando con
ellas, parece que los tienen en la punta de la lengua y en un momento
determinado los desvelan.
Mister, era el apodo de un albercano que
tenía un huerto un poco más delante de
la ermita de San Antonio. Cuando me veía pasar por la carretera levantaba la
mano, dejaba su faena y ya sabía que iba a hacer un alto en el trabajo.
“¡Hola, doctor!”, me decía teniendo yo
veinte años.
Merecía la pena hablar un rato con él,
porque raro era el día que en su conversación no te regalaba, alguna de estas
frases que vienen como anillo al dedo en un momento determinado.
La cultura del refrán no debería
desaparecer del todo y sobre todo en las
ciudades, deberíamos renovarlos, actualizarlos y emplearlos en el momento
oportuno.
CUANDO LAS CABRAS DE TU VECINO...
“….veas pelar, echa las tuyas a remojar
“Dime que móvil llevas y te diré quién
eres”. “Si el monte se quema, algo suyo “señor
es conde”, se quema” Pero vayamos al caso de esto de las Cabras Zapadoras.
martes, 13 de marzo de 2018
LA LOA ALBERCANA -EL DEMONIO MÁS DEMONIO DE TODOS NUESTROS DEMONIOS- -EL TÍO PABLO-
--Clic en las imágenes para ampliar-
LA LOA ALBERCANA
-EL DEMONIO MÁS DEMONIO DE TODOS
NUESTROS DEMONIOS-
-EL TÍO PABLO-
“Calificada como único resto, junto al
Misterio de Elche, de los Autos Sacramentales en España”
Fue en el Segundo Congreso de Poesía celebrado
en Salamanca en 1953, donde sus principales asistentes y famosos escritores de
aquel momento conocieron, en una visita a La Alberca, la importancia de la
misma y dentro de ella de su principal personaje: “El demonio más demonio de
todos nuestros demonios”-El Tío Pablo.
-Sin menospreciar el valor y la entrega de otros grandes actores, Valencia, Susines, Isidro,..-
-Sin menospreciar el valor y la entrega de otros grandes actores, Valencia, Susines, Isidro,..-
Federico Muelas nos relata en esta
publicación como se realizó el acto aquí en La Alberca. Así nos lo manifiesta
en los dos cachitos recortables que presentamos. El tema ya lo hemos tratado
aquí, en el blog. (Lunes 13 de octubre de 2014-Etiqueta: El médico de La
Alberca).
El acto fue presentado por el Doctor
Barcala médico de La Alberca, también escritor y poeta.
Le llama la atención a Federico Muelas,
cómo impresiona con sus bailes serranos Mauro de Mogarraz. Igual que su sobrino
Poldo sigue haciéndolo en la actualidad.
Y como se acercaban las fiestas de la
Asunción el médico poeta habló a los congresistas de este famoso Auto de La
Asunción. El personaje principal, el demonio, hizo una breve representación para
dar a conocer a esa figura satánica que intenta impedir que se celebre en La
Alberca el milagro de La Asunta. Y ¿quién mejor que el Tío Pablo?
El demonio más demonio de todos nuestros
demonios. Que entusiasmó con su
actuación a los congresistas.
Actor de aspecto característico, cara de
pocos amigos como el papel que representa. Rasgos judáicos, desafiador, con un vozarrón
que hacía temblar al Solano, temido en las tablas y en sus calles y plazas.
Tenías que ver como mascaba los versos y los lanzaba al público con saña. Veníamos de tiempos difíciles de "muera la inteligencia y de fanfarronear ante personas valiosas por el mero hecho de vestir camisa azul con flechas"
Tenías que ver como mascaba los versos y los lanzaba al público con saña. Veníamos de tiempos difíciles de "muera la inteligencia y de fanfarronear ante personas valiosas por el mero hecho de vestir camisa azul con flechas"
De la calleja a las tablas / Apenas hay
medio paso
Pero, dinos ¿De qué hablas?
¿Del demonio o del Parnaso?
De Pablo, en sus comienzos / Perseguidor
de cristianos.
Su figura en grandes lienzos
Y de arrebatos mundanos.
¡Qué bien le va este papel! / ¿Otro
igual? Nunca en La Alberca.
Hasta el mismo San Miguel
Tiembla, al sentirle tan cerca.
Vomita ya vil serpiente / Se expresa así
el vozarrón.
Mientras temblando la gente…
Se esconde con emoción.
Y vomita la serpiente
Y vomita la serpiente
En las tablas, patrimonio. / En la calle,
gesto austero.
Sin duda el más demonio
De todos nuestros demonios.
Genio, carácter y fiero.
miércoles, 7 de marzo de 2018
TARDES DE LLUVIA Y EL PLUVIÓMETRO DE DON JUAN
TARDES DE LLUVIA Y EL PLUVIÓMETRO DE DON JUAN
Cuando llueve en La Alberca, como en tantos
otros pueblos de España la actividad se paraliza. Hoy los soportales de la
plaza se ven vacíos, la gente se refugia en sus bares o permanece en sus
correspondientes domicilios.
Teresa Lorenzo aprovecha el momento para
recoger estas magníficas fotografías y nosotros continuando con el verbo
recoger, se las recogemos en nuestro blog.
Hemos logrado “recoger” un relámpago de
su pequeña peliculita y lo mostramos.
Lluvia en la tarde. Relámpagos en el
cielo. Y esplendor con su luz en la noche que ilumina la Plaza albercana, presidida por
su Cruz.
Pero ¿Qué había pasado al atardecer? Que
un grupo de niños-caramelos que antes habían pasado por las tiendecillas
cercanas de Mari Luz, de Santiago,… se habían puesto a saltar como siempre
delante de la Cruz, el cocherito leré, el corro de la patata, tengo una vaca
lechera,…Pero ¿será posible? ¡Si son canciones de ayer, en tiendas de hoy! Pues
sí, se las sabían. Cuando cayeron las primeras gotas se inició la desbandada
cantando así, como siempre…
Que llueva que llueva
La Virgen de la Cueva
Los pajaritos cantan
Las nubes se levantan
Que sí, que no
Que caiga un chaparrón.
Agua de San Marcos
Rey de “tos” los charcos,
Para mi triguito
Que está muy crecidito (…)
Y aquí comienza la novedad, ¿un
relámpago nocturno en el mes de marzo?. ¡Aleluya! Tendrá que llover. ¿Será
verdad que las nubes saben echar agua en las calles de La Alberca? ¡Vayan
ustedes por allí y pregúntenselo al primer vecino que vean, a ver que les dice!
EL HIGRÓMETRO DE DON JUAN
Don Juan Ávila, fue un excelente maestro
albercano, al que respetábamos por su seriedad y buena altura. En el patio de la escuela de
niños, junto a la finca de Manolín, había una especie de cilindro de lata. Los
días de lluvia nos decía: ¡Niños traerme el higrómetro con mucho cuidado!
Salíamos como relámpagos, procurando pasar, dando la vuelta por el patio de las
niñas y aprovechar la pasada por el “meaero” que estaba detrás de la escuela.
Su ventaja,era el estar al aire libre y con su cadena de tirar, lo más natural posible, las
raíces de un castaño que sostenían el terreno y valían también para
columpiarnos-.
Luego Don Juan anotaba las medidas del
agua que contenía el cacharro, nos mandaba tirarla y colocarlo de nuevo en su
sitio, no sin antes de llegar a clase, procurábamos hacer rabiar a algún perro
que nos veía desde los balcones cercanos.
¿Qué entonces llovía? Tanto y como ahora,
no cabe duda. Además el formidable grupo
escolar hecho en la época del diputado señor Villalobos tenía pararrayos, yo
creo que los únicos que había en el pueblo.
Pluviómetro parecido al de entonces, más rústico.
lunes, 5 de marzo de 2018
EL APELLIDO CERECEDA
EL APELLIDO CERECEDA
Hay apellidos que son propios o abundan
más en determinados lugares. Al ser La Alberca, durante mucho tiempo, un pueblo
con acento muy acusado, Cereceda es un apellido muy característico y al tiempo
bastante repartido entre muchos familiares.
Recientemente ha fallecido Teresa
Cereceda, pero en nuestro pueblo hay apellidos que quedan absorbidos por una
denominación familiar más conocida, en este caso Calentino.
Tere, casada con Juan Becerro, también
ya fallecido, fue una mujer con rasgos muy característicos a los que hoy las
mujeres en general reivindican.
Emprendedora familiar en sus tiempos jóvenes con actividades comerciales
y, posteriormente, bien se sabía que era
gran valedora por sus consejos en la industria familiar maderera, en los
transportes tanto con camiones, como con autocares de largo recorrido.
Fueron muchas las veces –me decía Juan-
que bajé por la década de los cincuenta,
por aquellas carreteras de entonces, con el camión al Puerto de Santa María a
por sal, pues en La Alberca se gastaba mucha sobre todo para las matanzas y chacinería.
Y Tere, honrando a su nombre era una auténtica señora andariega, tanto en su entrega familiar a sus
hijos yendo y viniendo en los estudios a Salamanca, como atendiendo a sus trabajadores
para que no les faltara unos buenos cuidados
médicos, la cortadura en la
sierra, la mota en el ojo, el accidente ocasional,… Recuerdo a mi padre como la
alababa en todos estos asuntos.
La primera vez que vi un autobús con
televisión por los años setenta me lo mostró su hijo Pedro.
Aunque los negocios familiares siempre
fueran para adelante, ella sabía muy bien hasta donde se podía llegar. Y para
no olvidar las bases, Telesforo, ayudante ejemplar seguía en La Alberca.
El apellido Cereceda junto a transportes
de La Alberca es muy conocido no sólo por España sino también por diferentes
países europeos.
Tere se caracterizaba por el amor a las
costumbres y tradiciones de su pueblo. Y ha sido junto a su familia Mayordomos
de la Virgen, fieles devotos del Santísimo, de la Minerva,… Y sobre todo del
Corpus, en la procesión, los altarcitos, las colgaduras,…
Si no hubiera sido por la entrega
callada de las mujeres albercanas y en especial
las de los cofrades, la
brillantez del Corpus albercano no hubiera alcanzado la fama que tiene como
fiestas de Interés Turístico.
Aunque se haya marchado, ahora, con más
facilidad, desde donde seguro se encuentra, guiará a sus hijos para continuar
con la labor emprendida, siendo intercesora para que cumplan con aquello con lo
que siempre han estado comprometidos.
Característica mujer de unos tiempos en
el que su papel permanecía en el anonimato, pero que en el pueblo se sabía que
era la principal impulsora.
No nos puede faltar la rima en esta
ocasión, porque:
Hay familias que se entregan / Y dan
tanto por su pueblo.
Que las demás las veneran.
Tere queda en el recuerdo.
Teresa la Calentina. / La sierra.
Transportes. Viajes.
Y tan de cerca el comercio
Familiar. Los autocares.
Ayudas que no escatima
El Corpus ¡con tanto aprecio!
Y devoción a raudales.
El carbón, la madera, huertos,…
Y su voz en el silencio
Viva, para aconsejar
A otro apellido ejemplar
Que tenía que ser Becerro.
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