jueves, 30 de agosto de 2018
EN SEPTIEMBRE…¡¡A LA PEÑA DE FRANCIA !! -RELATOS, FUERA DE LUGAR, ESPACIO Y TIEMPO-
EN SEPTIEMBRE…¡¡A LA PEÑA DE FRANCIA !!
-RELATOS, FUERA
DE LUGAR,
ESPACIO Y TIEMPO-
Para una
“su-vida” ortográfica de comienzos de curso escolar.
A la Peña tengo
que ir. / Montadito en autobús.
Porque quiero
presumir
De más “caballos
“que tú.
Pues vos, se irá
en “autobú”. / Pero yo, que más discurro
Quiero subir en
mi burro.
Por algo llamo
el “obús”.
En el cruce “El
Millaero” / Allí estaré a las cinco.
Tres minutos,
más no espero.
Que “L´Eras” no
está en un brinco.
¡A refrescarse
en “el Francia”! / Que empieza el camino fiero.
¿Ves? En jaca y…
¡Qué elegancia!
Pasa la que yo
más quiero.
Tú me has dicho
en autobús / Dando más vueltas muchacho
Que da mi primo
Jesús
Rastreando con
el “zacho”.
Detrás de ti va
un “cambión”./ ¿Será el del Tío Calentino?
Con las del ramo
en piñón.
Bota. Tamboril.
Y vino.
Cantan “Dónde
vas morena…”/ Viendo amanecer el día.
Cielo azul y
luna llena.
Y canta la
cotovía.
La carretera. El
gran Paso / Y no veo un solo lobo.
Y es que a mí no
me hacen caso
Desde que ven
que les trovo.
A La Peña hemos
llegado / Tú en “autobú” yo en mi burro.
¿La bajada?
Hemos quedado
Ya que “Obú” es
“mu” cazurro
Que en “la baca”
y bien atado
Baje a gusto “allí´er”
mi burro.
¿”Baca” y burro?
¡Eso… es muy raro! / Pues no te creas Vicente.
Que el curso
empieza y no paro.
La ortografía no
miente.
A la Peña tengo
que ir / Montadito… en un dron
Porque quiero
presumir
De la más pura
visión.
POST-DATA
-Y si lo vas a
dudar
Ya tienen puesto
hasta el V A R.
Por si el risco
se desvía
Va de L´Eras, a
sus pies.
Hasta el Campo
San Andrés,
Pegando a la
Hospedería-
lunes, 27 de agosto de 2018
domingo, 19 de agosto de 2018
ESPAÑA EN BLANCO Y NEGRO EN UN PUEBLO MONUMENTO NACIONAL Y DE COLORES-- ERAN OTROS TIEMPOS Y OTRAS COSTUMBRES: TOROS DE MUY SEÑOR MÍO Y VACAS QUE SABÍAN LATÍN
ESPAÑA EN BLANCO
Y NEGRO
EN UN PUEBLO
MONUMENTO NACIONAL Y DE COLORES--
ERAN OTROS
TIEMPOS Y OTRAS COSTUMBRES:
TOROS DE MUY
SEÑOR MÍO
Y VACAS QUE
SABÍAN LATÍN
La muerte del
torero-maletilla, cubre-fiestas, zamorano Marcial Villasante nos mueve a
reflexionar el papel que jugaban estos novilleros por los años sesenta. Les
veías en la Plaza Mayor de Salamanca,
junto a las Torres esperando una tienta o un festejo cercano.
“Mira, el toro
es para los mozos, tú le das cuatro pases y si no puedes matarlo se les echa la
maroma y ya está”. Esa fue la vida de Marcial que en varias ocasiones le vimos
en La Alberca, con su traje de corto cosido a cornadas pueblerinas. Solía
llevar un acompañante mayor para los recortes y en La Alberca El Cuco le daba algunos
consejillos para conocer el ambiente.
El problema en
esa época era el poco apoyo, cuatro tijeras y sales de paso, que tenían los
médicos locales; Al contrario de hoy, una pequeña minoría antitaurina que busca
fastidiar la buena aportación que se hace con equipos de ambulancias.
La afición, el
pueblo era muy respetuoso con los muy señores toros y vacas que se plantaban en
el medio de la plaza y al que daban una coz le repasaban después bien los
pantalones de cáscara de roble, como decía Valencia.
El espectáculo
precisaba kilos de pólvora para
despertar al animal del letargo invernal
y animar con olor a guerra el ya de por sí animado ambiente.
Carreras para
arriba –peligrosas-, para abajo de la plaza, emocionantes. Subida y bajada de
las escaleras, cites con la gorra y defensas con la cayada, a veces con un
topetazo en la espalda como le pasó al señor Clemente –Mandango, en plan
familiar-. O a Juan Manuel “Cacharro”,
cuando le clavó el cuerno y mientras mi
padre le curaba para llevárselo a Salamanca, Juan Manuel me miraba y me decía: “Sidro,
hay que ser valiente” esto no es ná”.
Es curioso ver
esas corridas con Don Saturnino, el cura y su puro de fiestas, lo mismo que el
guardia Sindo. Buenos tiempos que llegaban los toros en capea, repartiendo
miedo por todas las partes; El Prado Mellina, era un excelente hotel para
ellos.
¡Que halo
dejaría el ambiente que cuando sonaba el rejete, la coral de silbidos invadía
toda la plaza; y por allí andaban bailando suelto, Guindilla el padre con su eterno
cigarrillo pegado al labio; Mauro, de Mogarraz, el mejor bailador de toda la
sierra y veías al “Escachao tirando cubetes”, al Porru, a Navarro, a Chague, a
Valencia recitando loas, a Marcial con su gracia de pastor, a Navarro, a
Ciroqui ,que nunca fue cojo en las fiestas, a Perrerías, a Marchena, el gran
Jesús, haciendo castillos y recitando versos a la Virgen; a Manolín,a Moisés dándole
vida a las campanas, al Sacristán con su órgano tocando el himno nacional, al
Chato haciendo filigranas con las castañuelas, A Sergio vendiendo pirulíes de
chochos, a las Perdías con sus churros, a Don Saturnino poniendo el dedo en la
pantalla para que Morena Clara no nos enseñara
escenas peligrosas; A Cacherina que había que barrer las calles e ir por
la mañana a las cinco a regar,…
Pero ¡ojo! que
pasadas las fiestas el toro se podía aparecer en cualquier camino o esquina y
eso bien lo sabía la Virgen de la Peña
de Francia, que se nos ha olvidado que era la Patrona de los toreros de toda la
sierra y el campo salmantino, que tanto alabó y ensalzó Conchita Piquer, Doña
Concha.
Eran toros que
daban respeto, pero que muchísimo respeto y no sabias por donde podían salir y
subir si venía al caso, hasta agotar el trocinín de cuerda que te quedaba
arriba.

sábado, 18 de agosto de 2018
HISTORIAS PARA DESPUÉS DE LAS FIESTAS DE AGOSTO-- CON CUENTOS QUE TE CUENTAN.
HISTORIAS PARA DESPUÉS DE LAS FIESTAS DE
AGOSTO--
CON CUENTOS QUE TE CUENTAN.
Y cuentas. Porque el caso curioso es… de
aquel famoso toro que se escapó y que decían que los de La Alberca habían
espantado a los de la capea del toro del Soto.
¿Qué había sucedido? Había personas que
decían que después de espantarse hubo algunos
mozos caritativos que se lo llevaron a la cuadra de Pichuliqui y allí lo
tuvieron hasta que vinieron a recogerlo en un camión. Otros relatan que el toro
anduvo suelto por el monte más de tres meses, escondido entre la frondosidad
oscura de los grandísimos nogales y castaños
de la década de finales de los cincuenta.
“¿Has oído, ese pisar de las hojas? …A mi me parece un tanto extraño…?”
Decían que así llegaba y se aparecía hasta
al más pintado. “La carrerilla que te dabas, no parabas hasta llegar al
Barrionuevo”
“¡El toro!, que se m´aparecío el toro
del Soto.” La señal de los dedos retorcidos en la frente, era suficiente para
pasar de la tomadura de pelo a calificar al recién llegado. Basta verle la
parte de atrás de sus pantalones para calificar el acto.
Sin duda alguna que el animalillo ya
habrá desaparecido. Pero…¿Por qué tanto miedo y precaución? Hay quienes no pasan de San Antonio para
adelante si no van acompañadas, o con el palo correspondiente.
Será porque queda un algo, nos dicen
ciertas personas, que cuando van solas por el Ortigal les entra una pequeña
sensacioncilla de carne de gallina.
El fenómeno es para analizarlo, sobre
todo en estos días que se hacen comidas y reuniones, por parte de los de fuera
del pueblo que pueden acudir. Y gustan de escuchar y relatar casos curiosos de
juventud.
Habrá quien sabrá más de esta historia y
se la calla, esperemos que no sea así y nos aporten un algo más provechoso que
una simple noticia sensacionalista para aumentar los seguidores de esas redes
sociales que solo buscan engancharte como cliente.
Nosotros recogemos y entregamos a
nuestros seguidores sin publicidad, ni ningún tipo de aportación, simplemente
con el placer de vivir y recordar nuestras propias vivencias.
Y cuando hemos podido ir a las Casitas
del Huerto de Juana, más de una vez le hemos dicho a la mujer: “¿Has oído? ¿No
será el toro del Soto que se escapó? A ella no le da canguelo porque si hubiera
nacido en la calle del Tablado como yo, ya te diría yo a ti, moreno o morena
que me lees. Eso sí, cuando ladraban los perros de Telesforo, por la noche es
que algo raro escuchaban…
miércoles, 15 de agosto de 2018
IR A BUSCAR EL TORO. INQUIETUD Y MIEDO EN LA ALBERCA.
IR A BUSCAR EL TORO. INQUIETUD
Y MIEDO EN LA ALBERCA.
Todavía se habla y recuerda en La
Alberca de ir a buscar al toro a la vieja usanza.
El Día´agosto, después del ofertorio
había que ir a la puerta de la casa a arreglar las caballerías y ponerse de
guapo. La cita de salida iba a ser a la salida del pueblo, en la placita de la
sierra del Tío Calentino. Montados en las caballerías correspondientes para ir
a San Martín o hacia Tamames y
encontrarse por el camino con la capea que traía al toro para el pueblo. La
expectación era máxima y desde ese momento recorría por el pueblo todo tipo de
desmentidos que provocaban inquietud, angustia, miedo.
¡Ya verás cómo se escape el toro!- la
gente nos decía .
Grupos de muchachos “se arrejuntaban”
para ir hasta el Prado de la Carrera. Pero llegando a la Casa de Capi y
escuchar ladrar un perro ya era el motivo de vuelta. Los perros es que lo
huelen ¡Vámonos corriendo! Bueno pero “esperai en el Alto del Arrol´Huevo”.
Sabéis que dicen que se ha “escapao” el
toro. Todos para Las Eras, “pal ´Huerto el Pendón” que allí los castaños son
muy altos. Algo tenía de mito ese noble animal capaz de dar un susto al más
pintado y aparecerse en los lugares más insólitos.
“¡Qué ya ha pasado!-bajaivos de ahí”!
Pero como va haber pasado si nadie lo ha visto”.
-¡Que viene! ¡Qué viene! Y toda una
bandada de niños corriendo para subirse en lo alto de la pared del Huerto del
Tío Güina.
Los franceses no se bajaban del autocar;
Vicente, el herrero, cerraba las puertas de la fragua; Marcos entornaba la
media puerta del “Na N´Ay Club” y había
que echar una media copita de aguardiente “pa´echá való”,…
Y los niños sembrando pánico, risas y
carcajadas de miedo corrían de un lado a otro del pueblo; porque tú es que te
cagabas, no vengas ahora haciéndote el valiente…
¡Que viene! ¡Qué viene! ¿Qué viene el
toro!
Y
el cencerro de grandes dimensiones y atronador badajo ¿Quién lo llevaba? Alvaro,
Benigno, el Boni,…¡Por qué siempre echarle la culpa a los mismos! Si el toro es
verdad que andaba suelto y se aparecía a la gente.
Bueno , déjate ya de historias tontas.
Vamos, por si acaso a meternos en la cuadra del Tío Tacha que es grande y desde
allí se ve venir muy bien…
LA ROSA Y EL NIÑO DE FRANCISCO GÓMEZ
LA ROSA Y EL
NIÑO DE FRANCISCO GÓMEZ
Al leer el
programa de fiestas de La Alberca, he tenido la satisfacción de encontrarme un
poema escrito por Francisco Gómez. Que ha conmovido mis sentimientos por su
sencillez y por la dedicatoria con la que lo realiza.
Estoy seguro que
si mi padre pudiera leerlo diría con frase muy albercana:
Dios te lo
pague, Francisco
Tu poema
llega al alma.
martes, 14 de agosto de 2018
EL DÍA´AGOSTO-DEL 2018- ESE ALGO QUE NOS MUEVE
EL
DÍA´AGOSTO-DEL 2018-
ESE ALGO QUE NOS MUEVE
Si usted tiene
la suerte de poder estar los días 15 y 16 de agosto en La Alberca va a poder disfrutar de unas fiestas tradicionales
que tienen un ALGO muy diferente a las de otros lugares de España. Seguramente no va a
poder separarse de ese “algo” tan especial que hoy nos mueve, moviliza y
abstrae. Y hará multitud de fotos, vídeos, grabaciones de sonidos y escenas, de admirable costumbrismo
popular.
No pierda ojo ni
oído, como en torno a esas filigranas de tamboril y flauta, que
realiza el tamborilero; se mueve el grupo de danzarines que en plena calle van y vienen. Acompañan el
paso de la Virgen en procesión, como si fueran un grupo de palomas celestiales danzando
en torno a ella.
Después en la
plaza, EL OFERTORIO, alrededor de un
amplio y alargado corro de admiradores y mayordomos; luciendo distinguidas y
antiquísimas capas apropiadas para tales actos, se admirará de ser seguidor de
una ofrenda a la Virgen de la Asunción con las mismas características que se
hiciera en pasados siglos. Toques de tamboril, desfiles con reverencias y
genuflexiones al paso; sin volver la vista atrás y retornando al mismo lugar
que estaban, autoridades y oferentes.
El tipismo llega
a su máxima expresión con la ofrenda de los mayordomos y en especial con la
salida de la principal Mayordoma que suele llevar el Traje de Vistas albercano, de carácter oriental y el más antiguo de
España.
¡Y no le digo
después! Procure llevar bien recargada la batería de nuestro habitual “algo”
que le mueve y no suelta, porque con las danzas, ramo y bailes sueltos de palos y castañuelas procurará no
perderse un detalle entre aplausos y admiraciones.
Completará el
día con más actos de tipo tradicional por calles, rincones y plazuelas en los
que podrá admirar escudos, dinteles, balconajes y atrevidos aleros de sus
edificios y características fuentes que invitan al descanso, al detalle y a la
contemplación de una singular arquitectura serrana de carácter netamente popular.
Entre los
diferentes actos que también podemos destacar es la contemplación en el Solano
de una representación teatral lo mismo que se hiciera en el siglo XVII, así nació y surgió el teatro
medieval, del interior del templo al característico Corral de las Comedias.
EL AUTO DE LA ASUNCIÓN es de las mismas
características de los de Lope y Calderón y sirven de introducción a las
comedias que van a realizar los naturales del lugar para disfrutes de sus
fiestas.
Y no puede faltar
EL TORO, el tradicional encierro que sigue las normas de todo buen festejo
taurino y también si viene al caso “una especie de termómetro de la raza
hispana”; donde algunos mozos pueden mostrar sus habilidades, destrezas y buen
temple de valor con simpáticos recortes; ante la adversidad y el desconocido
miedo que surge de la “absurda temblona de piernas”... Genio y
figura…
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