domingo, 15 de noviembre de 2020

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?












 

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

       -A Pedro Becerro que sabe estar en la vida

con un sentimiento profundamente cristiano-

 

¿Qué estamos haciendo mal?

Y nos dicen los expertos: / Acercarnos demasiado.

Y no esquivar ese mal…

Que se extiende encadenado.

(Los aerosoles por cierto

Lo que más ha contagiado).

 

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

No valorar la grandeza / Que atesora el aire puro

Que hay en la naturaleza.

Pero todo eso es poco.

            Reina la comodidad.

            La tonta simplicidad.

El volver a hacer lo mismo.

Te  deslumbran con su  foco.

 ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

Dice un amigo sincero

Nos hace falta optimismo. / Apartar esa maldad

            Que domina al mundo entero.

            Propio si falta intimismo.

 

(Vamos a ver si me centro / Un poquito más de dentro).

 ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

Orar es algo esencial. / Cuando no se tienen fuerzas.

Para apartarnos del mal.

            De las más  burdas inercias.

 

Con la oración te refuerzas

 

“El  pido a Dios” mata  el virus / Si el saber guía  la ciencia

Igual  se detuvo  el tifus.

O la peste, ¡Con clemencia!.

 

Vendrá la mejor vacuna. / El contagio detendrá.

Invocando. ¡Todos a una!

Nuestra salud repondrá.

 ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?

¿Seguro que todo bien?...

            Somos un ser racional.

                        ¿Pregúntale al verbo… ¿Quién?..

 -GAMÁTICA OCASIONAL-









ES TIEMPO DE CASTAÑAS















-Ojos, nariz, barba, pelo alterado. Toda una cara. Y tú sigues diciendo que se parece a un soldado y es una simple castaña. ¡Soñemos alma soñemos!¡Qué tiene castañas!

ES TIEMPO DE CASTAÑAS

Y de recuperar viejos artículos que con el tiempo se han ido poniendo amarillos. La hoja cae y también es el momento verlas como se han ido amarilleando. El viento jugará con ellas y así podrán ir de un lugar a otro. Las del libro permanecen estáticas, esperando a un alma caritativa que le guste la lectura, pueda saborear estos magníficos escritos del profesor  Antonio Castillo de Lucas que estuvo en La Alberca y se prendó tanto de su folklore como de sus costumbres y paisajes.










 

martes, 10 de noviembre de 2020

CUENTOS POPULARES ALBERCANOS //AL TOQUE DE LA CAMPANINA










 


CUENTOS POPULARES ALBERCANOS

AL TOQUE DE LA CAMPANINA

 

X-Y sé todos los cuentos-León Felipe

X-La Zorra y la cigüeña-Araceli Puerto

X-Mari y la Peña de los Sacrificios

X- Castañas asadas a la media tarde





































LA ALBERCA DESDE LO ALTO


 
















LA ALBERCA DESDE LO ALTO

 

-Más cerca que desde la Peña de Francia. Recordando a don Miguel de Unamuno-

 

Hoy puedes llegar a La Alberca a vuelo de pájaro, de dron, de helicóptero, de avión,…Atrás quedaron los caminos pedregosos en los que tropezaban las caballerías y a la vuelta de un paredón te podrías encontrar con un escandaloso perro, o Tíos D´luntos que hacían correr a los niños alocadamente hasta que llegaban al pueblo.

El aire es puro, sano, gratificador. Quizás se echen en falta aquellos humos de hogueras que trataban de cuidar la delicada arboleda o que salían de los sequeros por las calles del pueblo y originaban con los rayos del sol hermosas imágenes matutinas.

Se siembra menos, el campo está más paralizado, esperando una pronta recuperación con nuevos productos y modernos útiles de trabajos. Los niños están acostumbrados a ver muchos coches, patinetes por sus calles y las personas mayores añoran al inquieto burrito, al mulo, al caballo, a la vaca careta, a las gallinas busca granitos por  sus descuidados empedrados. El caserío se adapta a los nuevos tiempos y en las puertas de las casas van desapareciendo los picaportes por el acomodado telefonillo. “El ave María Purísima” se contesta con el moderno “te abro, sube y cierra la puerta”.

Entramos por la carretera de Mogarraz, buscando aparcamiento por la carretera de circunvalación. Entre castaños y el cobijo de la nogal.

Pero como llegamos desde lo alto, hemos parado unos minutos en La Fuente del Castaño a beber un trago de agua y después burlamos con las alas del objeto volador una nubecilla de moscas que salieron de entre los robles.

El paisaje es impresionante, de películas de colores otoñales de toda gama de colores. Y mientras llegamos nos embebemos con la soberbia imagen del fondo. Es el pueblo de La Alberca, nuestro pueblo. Desde aquí cabe cogerlo, apropiárnoslo en el puño de la mano. ¡Qué otro pueblo de España, puede estar mejor arropado por esta inmensa arboleda de aire purificadora! Si añoras la ciudad es que mejor lo estás valorando.

Pasas por sus tejados,  que guardan su espíritu conservador de teja árabe, las chimeneas son un moderno añadido que no desdicen  la falta de los sequeros. La iglesia parroquial sigue siendo, con su soberbia torre, un llamativo templo catedralíceo. Y nos detenemos en este rincón de la Plaza Mayor entre el Cemento y la subida a la calle del Barrionuevo. En esta esquina vivía Maicho, el Pelujo, debajo el bar del Calé y  a la vuelta la casa de Carina.

Nos espera aterrizar con la soltura de una mariposa en el centro de la Plaza, sentarnos en la Cruz y seguir contando historias que si tienen tu agradable presencia, amable lector, serán agradecidas de todo corazón.

“Que “haiga” salud y Dios reparta suerte “pá´ tos” nosotros”- VALE-




































lunes, 9 de noviembre de 2020









 

LA VUELTA CICLISTA A ESPAÑA

Parco y triste en acontecimientos ha sido este año 2020. Cabe destacar el paso de la Vuelta Ciclista a España por pueblos de la Sierra de Francia: Cepeda- Mogarraz- Sotoserrano- El Madroñal- subida al Portillo,…Y la espectacularidad del paisaje albercano, su caserío y las impresionantes  vistas en helicóptero de La Alberca, la Peña de Francia y Batuecas.

Hemos logrado con mucha habilidad retener algunas fotos del reportaje de televisión española que mostramos a continuación.






























domingo, 8 de noviembre de 2020

LA SEÑAL QUE MARCA EL VIENTO -DE LAS VOCES DEL SILENCIO-


 












LA SEÑAL QUE MARCA EL VIENTO

-DE LAS VOCES DEL SILENCIO-

 Nos pasamos la vida mirando hacia abajo, el libro, el ordenador, la tierra; limpiando el suelo,…Pero es sobre todo, el campesino que encorvado se pasa horas, enderezando el surco del regato, trabajando los terrones a puñados.  De pronto se mueve el viento, van las hojas alocadas de un lugar a otro. Y levantamos la vista al cielo.

“¡Mira, parece que se está nublando! Cierras la ventana; te cobijas de las primeras gotas debajo de un árbol. ¡Ten cuidado, puede venir tormenta..! Que aún es otoño y podría caer un rayo.

Si estás en pleno campo, escuchas el  va y viene del sonido de una campana. La señal llega débil pero anunciadora Y te aclaran a tu lado, si las campanadas eran tantas ha muerto un hombre o una mujer. Queda la duda en el aire y en la conversación. Ha sido el viento quien nos ha enturbiado su son.

Y el campesino, poniéndose las manos sobre la barbilla nos dice el aire viene  de la Peña del Huevo, puede que llueva. Pero este parece que viene de la parte del Portillo.

Es tiempo de pensar, de confinamiento. De tratar de parar ese atroz camino que sigue el virus.

¡Asamos un puñado de castañas!... ¡Asamos un puñado de castañas!

Mientras yo me acerco donde El Fraile a pedirle una botella de aguardiente

¿Una botella? Sí, una botella.

Pues tú sabrás la que se puede liar. ¡La que se puede liar!

-Es una manera albercana de acabar con el virus. Tú, lo has dicho y basta.

Mientras…..

Un grupo de mujeres, arrebujadas en sus largos mantos y convenientemente separadas, pasan por las calles del pueblo desgranando, misterio a misterio, su peculiar forma de rezar el rosario. Pasan junto a una cuadra-pop de luces de colores, donde un grupo de jóvenes escuchan músicas roqueras. En el Cemento los niños saltan a la cuerda y canturrean la canción del momento:

 SI LA- BEAN-DO       ------SI LA- BEAN-DO       (EA-LICENCIA POÉTICA)

 ¡Lávate las manos! / La-va-te las ma-nos//

Guarda la distancia /Guar-da la dis-tan-cia

Con mascarilla más sanos./ Con mas-ca-ri-lla más sa-nos

-Más sa-nos con mas-ca-ri-lla--Más sa-nos con mas-ca-ri-lla-

 ¡Mira a la Peña de Francia! /¡Mi-ra a –la Pe-ña de Fran-cia.

 CO-RRE / CO-RRE / QUE TE PI- LLA








domingo, 1 de noviembre de 2020

EL DÍA DE LAS CAMPANAS

 


EL ´DÍA DE LAS CAMPANAS

Las campanas albercanas / Tocan la muerte y la  vida.

Dándote  la bienvenida / O despedidas cristianas.

Recuerda “la campanina” / Es la más chica y más sana.

EL DÍA DE LAS CAMPANAS

Hoy, hay días para todos los gustos, del cambio climático, de la mujer, del niño,… Pero, por lo menos en mi pueblo, La Alberca,-aunque no sé si está reconocido oficialmente, hay un día en el que las campanas tienen un protagonismo especial. Es el día 2 de NOVIEMBRE el día de los Fieles Difuntos. Ese día cada cierto tiempo, aproximadamente una hora tocaban las campanas, lo que hacía que los jóvenes o niños campaneros permanecieran en lo alto del campanario de la torre. La costumbre era “asar calboches”, creo que con uve se define mejor esa forma de presentar las castañas. La fiesta en torno a esos días se conoce con el nombre de Magosto. No puede faltar el porrón o la bota de vino para suavizar un mucho el sabor de la castaña. Son días de frío, del comienzo del otoño y te tienes que arrimar a la lumbre si los dedos se  quedan “engarañados”- tan helados que no los puedes mover.

“Engarañados”, agarrotados, ¡Qué  palabra más bonita y definitoria de nuestro pueblo. Y dice el dicho popular:

“Ese mozo que no echa / al mandil/ las mis castañas / es ese que quiere ser / “cuñao” de las mis hermanas.”

Valioso fruto que en tiempos de la guerra a ¡cuántos estómagos, ¡remedió los malos momentos de hambre!

RECUERDA Y CONCUERDA

Las campanas tienen su espacio, su tiempo, su momento,… ¡Qué nadie intente tergiversar sus especiales toques que invitan a la oración o a ciertos actos religiosos! Y son el principal eco de la vida emocional del pueblo, de sus gentes, de sus antepasados. Pese a que haya personas que les molesten los toques de los campanarios. Los pueblos de España, dice Federico Muelas, están pidiendo la enredadera de las campanas. “La voz de las campanas que resumía mejor que pudiera hacerlo la frase o el color el verdadero carácter del lugar”. “Hay que crear la Agrupación de Amigos de las Campanas. A coleccionar voces entrañables de bronces altos. Y acaso intentar la rectificación de la anarquía sonora. Ya lo dijo el maestro Eugenio D´Ors “Sólo habremos alcanzado al triunfo definitivo cuando las corporaciones puedan escuchar, al caer de la tarde, el sonar de las campanas”

El Día de las campanas, es un día para recordar. Cuando de niño íbamos con nuestra madre al cementerio a adornar la tumba del niño que se murió, a dedicarle unas oraciones y se quedó para siempre en La Alberca con una cruz tan significativa que mientras vivamos debemos respetar.

Sus lenguajes, cantarinas, sin dominio exclusivo, tienen que estar abiertos también a determinados tonalidades que identifican  al lugar. ¡Escucha ese alegre y breve son de la Girada de Sevilla! “El Adiós “, pues me ha emocionado, ese conjunto tan armonioso ¡Lo que son capaces de hacer las campanas! Hasta “las vacas del pueblo” si estás en Pamplona trasladan un sonido especial. La sonoridad ha sido perfecta, emocionante. Sin salirse de los cánones de sus conocidos y espaciales toques catedralíceos.

Las campanas de mi pueblo-dice la vieja canción- sí  que me quieren de veras / cantaron cuando nací ( ¡Ay del chiquirritín, nacido entre pajas,…) Y llorarán –quizás un buen rocanrol- Y eso ya cuando me muera.

 Si eres tardón más te anima./ A que seas mejor mañana.

Y si no eres dormilón / Animoso y de “cubetes”

No olvides “el esquilón”/ el turrón, los “turruletes”

Y un buen suelto de tacón.

¡Las campanas! ¡Las campanas!

Las campanas de la torre

Y el reloj que las descorre

Nos animan ¡tan cristianas!

Que te digo: ¡Vamos corre!

 Que el viejo no se amodorre

¡Las campanas! ¡Las campanas!

Hogareñas, aldeanas

¡Que la mente nunca borre!

Repiques y filigranas.