miércoles, 30 de enero de 2008

TIEMPOS DE SEMANA SANTA














































TIEMPOS DE SEMANA SANTA:
Años sesenta. La Alberca.
                                          Tiempos de Semana Santa.
Del hornazo y de la rosca.
                                            La devoción era tanta...
(Y también...- la tradición- 
                                  ¡A ver quién se atreve y canta!),

Comienza la emigración.
                                        Ya no basta la matanza
La juventud algo mosca                 
                                          pues no podía bailar
ni en el salón , ni en la plaza.

Recuerdo de aquel morado /que tapaba los altares,
de aquella burda matraca.
                                         Sermones interminables.

¡Y Juítas! ¿cuándo sale?/¿para dónde su mirada?
sin duda pa l´Eras no,
                                 (Hay quien dice pa´Alemania).

Perdona, Señor, perdona tu pueblo .
                                                            Por la Balsada
una fila de muchachos, Hombres con capa enlutada,
hachones , tristes miradas .
Eccehomo, El Cristo, mujeres
ataviadas con pañuelos/ negros, 
                                                    la tradición manda.

LA PROCESIÑON, LOS OFICIOS.....¡EL PENDÓN! --(II)--

La procesión, lenta, avanza / por las calles del Tablao,
a las Eras, Barrionuevo,...
                                            A un lado Peña de Francia.
Entre un perdona tu pueblo/ y el mugido de una vaca.
Entre el ladrido de un perro/ y un ¡ay, Señor,¡que te impacta!

La procesión sigue rota/ mas bien ,ya, desordenada
por la calle El Barrionuevo/ hacia la Iglesia que baja.

Hay que dar la vuelta al Templo/ coger sitio por si falta
y asistir a los Oficios/ tan largos,¡qué nunca acaban!

¿Las tabernas han cerrado?/-machaqueo de matraca-

EL SILENCIO DE LAS CAMPANAS  - (III)

¿Y el Iscariote?,¿Se ha ahorcado?/en el Solano... no hay paja...
Unos cuantos hombres dentro... /de tasca medio ,”pechada”,
...beben, escupen , rajan...

Por la calle del Chorrito /un burro cargado pasa
"¡Vamos Manué, que en la Iglesia /, “pa ¡ lavá loj pié t´aguardan!"

Vida de un pueblo en Castilla 
                                               En tiempos de Semana Santa
de chochos a cuatro perras,...
                                             ¿Dos reales? buena paga.

Después la Resurrección:  
                                       Tamboril, baile en la Plaza,
Fiesta en San Blas:¡ el Pendón!..
                                   Vino, barquillos, galletas.
Y hay que “encetá” y escanciar..
                  .Hornazo. Barra. Frontón,...
¿Te acuerdas?...
                                 Semana Santa.
¿Y el pendón? se me olvidaba...
                       No olvides la tradición.
------ISIBE-----

PEÑA DE FRANCIA


Eso que llaman turismo
Los niños estábamos acostumbrados a ver llegar a los veraneantes (más bien pocos) y a algunos señores como Dn.Mauricio que llevaba pintores a su casa del Casetón. Pero lo que nos molestaba es que empezaba a llegar gente que se quejaba de las moscas, de las cabras por la calle, del Toro Mocho que a su paso asustaba a las viejas, de las carreras de caballos por las calles que hacían algunos del lugar, ...Así los domingos por la tarde bajaban de la Peña de Francia autocares llenos de gente que se metían en la finca del Sr. Román o en otros prados cercanos que dejaban llenos de papeles. Luego iban por las calles del pueblo y no comprendían la fama del mismo. Los del lugar se sentaban en las puertas de sus casas y al paso les vendían manzanas, peras, ... Los niños al salir de la escuela jugábamos adelante de la sierra del señor Manuel. Nos metíamos por la finca sel señor Güina o saltábamos a la otra finca que junto a la parada del coche de línea tenía el señor Román allí teníamos escondido un cencerro grande de cabestros.En una ocasión tuvimos asustados un buen rato a un autocar de franceses que cuando iban a salir decían:¡el togó, el togó! Después seguímos tras de ellos por las calles del pueblo sin que nos vieran y los pobres lo pasaron mal... ¡Uf, pero las moscas!...-decían los de fuera. ¡Oye niño!¿A qué no sabes en que se parece La Alberca a una mosca? ¿En qué...? Pues que La Alberca es típica y la mosca...ti...pica. ¡Anda éste! -
A la Peña en Romería
Subir en septiembre en romería a la Peña es lo que más gustaba a los niños y sobre todo en aquellos camiones que adaptaban su caja para que la gente pudiera ir sentada. Al aire libre, parándose en las curvas, saltando baches, piedras, saludando a los que iban andando o en burro por los caminos; entre risas y empujones cantando con Chagüe(que nunca se cansaba de tocar) aquello de :"Dime dónde vas morena, dimé dónde vas salada..." y después con "el Gerardito, Gerardito vamonos para El Casar, ..." Los paloteos y castañueleos de los romeros hacían envidiar a las gentes del pueblo cuando llegaban."¡Más traío las almendras!" "¿Qué no quedaban?" "!Acuerdáte cuando yo vaya!". 006-09-24 18:49:13
Subidas a la Peña de Francia
A la "Peña" subíamos andando.Quedábamos a las cinco y media de la mañana, pasábamos por el Humilladero camino de L´Eras y allí hacíamos una pequeña parada. La subida era dura, lenta pero reconfortable.Cuanto antes salieras del pueblo ibas a disfrutar más del amanecer y pasar menos calor. Atrás iban quedando valles y montañas sumergidos y se iban descubriendo hermosos paisajes. "¡Mira la Peña El Huevo, parece que está tumbá!". "¡Aquella sierra es la de Bejar" y "¡Esas son Las Peñas Tiritinas!" Por fin, ¡ La Fuente de los Lobos!; allí, ya estamos arriba; a un paso. En la Peña íbamos de un lugar para otro, asomándonos a los riscos, visitando la iglesia, la cueva de la aparición de la Virgen y disfrutando con la vista de estos hermosos canchales. Había quien te contaba que Dn:Miguel de Unamuno se pasaba aquí una buena temporada en los veranos; y pensábamos y ¿no se aburriría?... Después jugábamos a descubrir pueblos:"¡Mira aquel es El Molinillo! ¡Ese otro creo que es Pinedas!, ..."Cuando tocaba la campana de La igesia nos íbamos para Misa; en el sermón el Padre Constantino nos emocionaba con su inigualable voz:"Amadísimos hermanos que venís a visitar a la Virgen de la Peña"... "¡Bueno, ¿dónde vamos a comer? ¡A la sombra de un "cancha"!¡Vale!" La comida en la Peña tiene un sabor especial, todo lo que te traes te comes... Y a eso de las cinco ya dices.¡Vamos a la Plaza a comprar unas almendras y a ir bajando.." Inevitable el Padre Constantino nos tenía que despedir a base de cánticos y vivas ¡Qué salmántino o serrano de los pueblos cercanos a la Peña no se sabía si no entero sí ciertos trozos del Himno a la Virgen! (La musiquilla todos). La bajada de la Peña a La Alberca hay que hacerla con cuidado. Pero no es muy dificultuosa. "¡Yo prefiero subir en burro y bajar andando!" "¡Anda éste y yo!" -ISIBE-.

TORRE, CAMPANAS; DEPORTES, HABILIDADES

LA TORRE DE LA IGLESIA
Dicen que una de las campanas tiene grabada esta inscripción: La Asunción es mi patrona/ y yo con gran alegría/ desharé nubes y vientos/ cantando el Ave María.
Recuerdo que de niño nos dejaban subir a la torre el día de los difuntos a asar calboches (expresión muy albercana). También en esa torre se "ajorcaba juitas" y los chiquillos lo pasábamos en grande corriendo por El Solano con los restos del "pelele" granaíno.
LAS CAMPANAS
Las campanas de mi pueblo / si que me quieren de veras / cantaron cuando nací / y llorarán cuando muera. Fachada de la Iglesia de la Asunción de La Alberca. Isibe.
¿QUÉ PASADA? - O - ¿Qué pasaba por los años sesenta?
Donde se habla de....deportes, acontecimientos y otro tipo de habilidades.
Sea por pitos o sea por flautas La Alberca que tenía un estupendo Juego de Pelotas (envidia de la comarca) se quedó sin él. Ganó, eso sí, una estupenda Fábrica de Embutidos. La práctica de ese deporte estaba destinada principalmente a determinadas fiestas, Día del Pendón, o a domingos por la tarde. Aunque se jugaba poco había algunos hombres que lo hacían bien y con mucho estilo (igual que al llamado tiro de la barra). Pero empezó a llegar de una forma tímida y extraña el fútbol a las Eras. Pasados los primeros años de la década de los cincuenta no era extraño ver seminaristas jugando con sotana. Era el clásico juego del “regateo” o de chutar con fuerza, pues pasaban muy poco el balón ...(parroquial o del hijo de algún funcionario). La figura principal era Pedrín Pinturas, los demás a su lado sólo hacíamos alguna filigrana con el tacón. Sánchez era buen portero. Bueno pero un día nos llegó la idea a la cabeza ¿Y si jugáramos una liguilla con los demás pueblos? Pues¡ adelante!, había que recoger dinero y buscar un medio de transporte. Nuestras posibilidades eran mínimas, menos mal que Juan Piri nos comprendió y no hubo problemas. Se preparó un poquillo el camión y allá que nos fuimos a jugar con los del Cabaco. El viaje fue emocionante. No faltaron los vivas y aúpas, ni tampoco el”dime donde vas morena”, Gerardito , la viuda de Miranda,etc. El partido fue un auténtico desastre, el campo estaba cuesta abajo y nos tocó la peor parte (y no son disculpas). Lamberto se encargó de meternos unos cuantos goles. Y luego nos decían...pero si vosotros sois mejores... regresamos con cánticos y emociones frustadas a nuestro pueblo y aquí acabaron las ideas de hacer una liga futbolística con los demás pueblos vecinos. Estaba visto que lo nuestro era echar carreras con los caballos cuando se llevaban a soltar,” agatar” hasta la misma capullina al San Juan, echar los mejores bailes sueltos en la Plaza como no se han echado en otro lugar de España - sólo había competencia con Mogarraz-, hacer comedias en el Solano, tirar “cubetes” como nadie los ha tirado en toda la sierra y sobre todo la afición de citar y sortear los toros(¿quien no recuerda la habilidad de Miguel “el Portugués” y del arte que tenía El Cuco para llevarse con su capote al toro? La valentía del Porru, la habilidad de Navarro con su caballo, la fuerza de Valencia recitando versos del Demonio que hacía temblar al Solano, la gracia de Marcial haciendo de Pastor de la Loa, del arte de Ciroqui y Guinda Padre bailando suelto, de Susine o de Vicente Chaparro haciendo de Caparrotas,,ete,etc, Pero lo del fútbol... no sabremos si habrá pasado ya a. la historia... -----ISIBE----

LA LLEGADA DEL COCHE DE LÍNEA, LEYENDAS POETIZADAS


Escenas y costumbres de un pueblo de Castilla
-La llegada del coche de línea-
Uno de los acontecimientos más significativos de la vida albercana de la década de los cincuenta era la llegada del coche de línea que solía ser sobre las siete y media de la tarde con el comienzo del atardecer y por tanto el abandono de ciertas faenas del campo. Paraba en la curva del comienzo de la carretera que va a Mogarraz. Los chiquillos íbamos a esperarlo algunos días al Arrol´huevo; como la carretera no estaba asfaltada si podíamos nos agarrábamos a la escalera de atrás del coche o íbamos corriendo detrás de él tragando nubarrones de humo y polvo. Cuando llegaba el coche se producía un inquietante murmullo en la explanada (había quienes hasta silbaban) y se empezaba a curiosear a ver quienes venían de la capital o se habían ido a hacer la permanente a Tamames. La época más significativa era antes de los días de La Fiesta con la llegada de los segadores que solían venir sentados en la parte alta del coche.Los saludos, besos, abrazos y "el que me traes" se compartía con todo el mundo o se pedían las almendras si alguien venía de alguna feria.En algunas ocasiones se tiraban hasta cohetes. Vitor era el conductor y el Churrero el dueño. Vitor , del que se dice que nunca tuvo un accidente de carretera, vigilaba que los niños no le pusiéramos piedras a las ruedas del coche y si te acercabas a ellas un poco más de lo debido te saludaba con un pequeño tirón de orejas.La gente después se repartía por las calles de la entrada acompañando a quienes habían llegado.
Leyendas poetizadas
-De la mujer de las Animas-
Cuentan que en una ocasión
Que hubo un fuerte temporal
La mujer y...¡esto chitón!
No pudo hacer –natural-
Pese a su gran devoción
La salida habitual.
Más de pronto...¿oyes?,..¡qué calles!
¿no escuchas?...¿Eso es mi mente
o alguien viene de jarana?
Y en todo el pueblo la gente
Oyó un sonido especial
Correr por sus bocacalles
Locamente la campana.—Isibe---

LOS JUEGOS,EL ZAMBULERIO


Los juegos
Para jugar siempre había tiempo: a esconderse; al tirable;al pico zorro, zaina; a la rebatiña; a pillar y sobre todo a preparar un buen sahumerio. El sahumerio consistía en echar en una lata con brasas productos que daban mal olor. En la casa que se ponían ya se podía bien ventilar para poder estar allí.Pero uno de los juegos más divertidos era atar una lata al rabo de un perro, las calles de La Alberca son muy a propósito para esa diversión y escandalera.
Cuando hacía frío una buena lumbre en un descampado atraía a niños, se asaban castañas con los consiguientes estampidos y se fumaba un buen cigarro de periódico con hojas secas de nogal triturado que te quemaban las cejas, la nariz y sabía a rayos.
Una de las diversiones en juegos mejores de los años cincuenta era "el aro".
De los cubos y calderos de aquella época se extraía el aro y con una guía en forma de y (griega) que nos hacía el herrero se jugaba con ellos a correr. Nada más salir de la escuela había días que quince o veinte niños con aros recorríamos todos juntos el pueblo echando carreras.Las apuestas a veces se hacían hasta el Prado de la Carrera o el Portillo. Yo recuerdo que le cambiaba secantes de tinta por un buen aro de caldero a mi amigo Usebín (Eusebio)
y es que éramos unos fenómenos en el juego, en el trato y en la diversión.
El zambulerio, la hoja de la calle, banastos y juegos.
El zambulerio era una soga metida en lo alto de una viga y sobre la que se colocaba una manta doblada para poderse sentar y columpiar.. Los zambulerios se ponían en la parte de la cuadra o bodega que mejor daba para la calle o el cortinal. Por lo general se hacían en las matanzas o en los días de invierno para entretener a los chavales. Había quienes tenían zambulerios que era un verdadero lujo y si querías que te dejaran montar un ratito había que hacer un trato, tantas chapas..., o a cambio de... O tú eres mi amigo ¿no?
La hoja de la calle era una costumbre quizá poco higiénica, pero muy divertida y que daba lugar a una agricultura ecológica hoy reconocida y añorada. Consistía en echar hoja seca por los vecinos delante de la parte de la casa en plena calle. Los transeúntes pasaban, la pisaban y los animales hacían allí sus necesidades. Los niños nada más echarla si no les veían jugábamos a tirarnos una brazada con ella y desparramarla por la calle.La dueña de la casa tenía que volverla a barrer y recoger con el consiguiente:"ya veréis como os pille después..."
Los banastos estaban hechos con listas finas de madera;servían para transportar frutas y cuando eran viejos escombros. Se guardaban en las cuadras y los niños si no les veían los utilizaban para meterse en ellos. Pero sobre todo para hacer perrerías, divertirse y jugar. -
"¡Quisca, vamos a esperar al coche!"- "Ya bajo, esperarme en la Crú!"
Fue en la década de los años sesenta cuando más emocionantes se hicieron las llegadas del coche de línea. Algunos albercanos con pelliza y botos de cuero empezaron a sustituir a aquellos otros que con típico traje serrano se desplazaban a la ciudad. Iban a la capital charra a hacer sus negocios y en el mes de septiembre a las ferias de ganado y corridas de toros. Recuerdo como en algunos días de feria llegaban ya los dos coches de línea (incluido el de la línea de la Herguijuela que conducía Manolo) a las diez de la noche. Y los chiquillos oíamos hablar de Jumillano, Posada, Aparicio, El Litri, Farina, Lola Flores, Juanita Reina, ... Pero los viajes a Salamanca seguían siendo, pese a que los cohes eran ya más modernos, desaparecían los fielatos y se arreglaban las carreteras, bastante cansados. Vitor traía los pedidos de la farmacia, las quinielas del bar y los recados que la gente le encargaba.
En los días de invienrno había algunos días que el auto que llegaba a las siete de la mañana entraba por la Puente y paraba junto a la Posada de Belisario, al lado del comercio de la Pilata. Algunos viajeros aprovechaban el momento de la parada para hacer aguas menores en un rincón oscuro que había junto a la taberna del Colorado.Como el rincón lo ponían perdido y con malos olores, cuentan que el cura de Mogarraz recibió medio jarro de agua y la señora que se lo echó le advirtió que no le echaba el otro medio jarro por respeto a ser el señor cura del mencionado pueblo vecino. Ya en la década de los setenta el coche de línea empezó a perder viajeros y admiradores de sus llegadas. Los emigrantes que venían de Francia y Suiza traían sus buenos coches, los automóviles particulares y taxis( el sr.Honorio, Serafín, Jacinto), empezaban a facilitar nuevos servicios y cambiaban las nuevas costumbres la vida de este singular pueblo de Castilla. -ISIBE-.
2006-09-06 16:48:46

LOS DOMINGOS, BOTE DE CARBURO,LA HUERTA LA CHANCA


Los Domingos:Misa, catequésis, cine, baile de la plaza, ronda por las calles.
Los domingos en La Alberca había que ir a Misa Mayor.Donde mejor se pasaba era en el coro dándole al fuelle del órgano.Cuando el sacristán oía jaleo porque muchos nos subíamos en cima del enorme fuelle nos iba a echar una bronca.Pero era emocionante escuchar desde allí arriba el órgano tocando el himno nacional cuando el cura alzaba el Santísimo y también cuando había que darle vueltas a una rueda llena de campanillas.En el sermón si podíamos nos bajábamos y salíamos a la calle. Luego había que estar al tanto del comienzo. Impresionaba el cuenco que llevaba el Animero con algún huevo de gallina en lo alto del mismo y también como decía al paso eso de:¡Animas Benditas! Las misas se decían o se cantaban en latín (uno pensaba que era el lenguaje del cielo porque en la escuela no se estudiaba y era cosa de mayores). Después de la Misa venía la catequesis. La Tía Triz era una señora del pueblo muy mayor que nos entusiasmaba porque sabía muchas histórias bíblicas y nos las contaba con tal pasión que parecía que ella había vivido todo lo que decía.Después el señor cura nos ponía el sello en la mano (buena excusa para después ya no lavarla) pues era la entrada del cine.
El bote de carburo, la Chanca, " la resbalaera", ...
Uno de los juegos más característicos de la década de los cincuenta, aunque peligroso, era el llamado bote de carburo. A un bote de una lata le haciamos un agujero y se ponía en el suelo cubriendo un hoyito con agua y cierto producto que al acercarle una llama salía el bote desprendido hacia el cielo a una altura bastante considerable.Algunos casi tan altos como la torre (¡vamos anda!)El bote de carburo fue el precursor de los modernos cohetes espaciales y fue inventado en La Alberca.Recuerdo como algún amigo por soplar donde no debía vio las estrellas antes que el" Juri Gagarín" aquel.
La Huerta de la Chanca está cerca de las primeras vueltas de la carretera de que va a Mogarraz. La pendiente que tenía era tan desnivelada que producía vértigo. Los días que nevaba los chavales nos subíamos a un tablón de madera y nos deslizábamos por la pendiente. Hicimos hasta un carro con ruedas donde se metían muchísimos niños que terminaban dando vueltas por el suelo. Otro lugar ideal para deslizarse era la "resbalaera" del molino. Seguro que más divertida que todos esos modernos aparatos que pueda tener el estupendo hotel que por allí se ha construido.
Bueno...Y el día que se terciaba íbamos a la Laguna de San Marcos a tirar piedras y a matar "aracranes". Por cierto que cuando sacábamos alguno de debajo de una piedra le rodeábamos de palos y hierbas secas, las prendíamos y veíamos como el animalillo se clavaba la uña: Después en el cruce de las dos carreteras de Monforte y Mogarraz había un letrero de carretera que había que tirar siempre piedras -el montón que tenía era bastante considerable-.
No era extraño ver salir por aquellos caminos a Telesforo con su carro de bueyes. Era tan buena persona que siempre dejaba montar a los niños y una vez arriba había que cantar."dime donde vas morena, dime donde salada". Pero un ratito porque la carga del carro y los niños eternizaba el viaje. Una vez que entrábamos en el pueblo nuestro temor era encontrarse con la Teti (el perro de Alejo Calentino) y aunque no mordía si te subías a una pared bien alta iba detrás de ti te bajaba y pobrecitos pantalones. -ISIBE-.
2006-09-08 17:46:18

LA TARDE DE LOS DOMINGOS,PEGOTES,CAÑIVETA S


La Tarde de los domingos
Antes que comenzara el cine el cura desde la ventanilla del antiguo teatro echaba un vistazo para ver quienes estaban bailando más agarrados de la cuenta. Eran tiempos de bailar suelto con el tamboril. Los niños comprábamos bombas y petardos para tirarlos a las piernas de las muchachas. En el cine las mejores escenas nos las perdíamos por que el dedo tapaba mal la pantalla y el coro de silbidos y pitidos detenía muchas veces la función. A la salida del cine, nada más comenzar la noche había que ir a coger chapas de cerveza por la puerta de los bares y después a rondar por las calles imitando a los mayores. Por cierto de estos nos gustsbs como cantaba Florenti aquello de:"María Manuela me escuchas yo de vestidos no entiendo..." Nosotros agarrados de los hombros íbamos por las calles cantando: Gerardito:María Cristina;La viuda de Miranda; donde vas morena;pelona, sin pelo; a los pobres quintos;Una mañana temprano cogí mi caballo; etc. De pronto...¡qué mañana hay que ir a la escuela! y saliamos volando.
Los tiradores: el más usual era el que hacíamos con una horca de madera de palo, una goma y un trocito de cuero para agarrar, estirar y lanzar piedras. Con ellos caíamos nueces, nidos o se tiraba contra una puerta de chapa que escandalizaba a los vecinos. Según la temporada, el lugar o las posibilidades se intercambiaba con la honda. El tirador más original se hacía con una caña hueca de sauce, sauco, y una guía de palo que al apretarlo con la mano lanzaba una bola de estopa. Los tacos al salir sonaban un fuerte estampido.
Los pegotes:
Son una planta herbácea, redondos con púas del tamaño de un centímetro y medio.Más no conviene desvelar. Con ellos hacíamos una buena bola que íbamos después despegando y lanzando a los jerseis donde quedaban adheridos. Las guerras o peleas eran contra las chicas y ellas también participaban.Si nadie se pasaba y tiraba al pelo el juego era divertido. Si caían en el pelo de una chiquilla con trenzas eran laboriosos de quitar ya que se enredaban en el pelo.
Los pegotes eran el toma y daca de un juego ocasional.
"¡Cuidao que os gusta enreá!"
Las cañahejas: En La Alberca las llamábamos "cañivetas" -be o uve ¡Vaya usted a saber!- Es una planta con una caña de un metro de altura y se da en terrenos pobres.Cuando están verdes había quien decía que la flor cocida servía para los dolores de barriga( ?) Pero a nosotros nos valían secas. Las arrancábamos del suelo y con una navaja limpiábamos las ramitas. Por dentro estan un poco huecas pues su materia blanca suele estar atravesada por un gusanito. Los niños jugábamos con ellas para hacer espadas, banderillas, artilugios que al chocar las cañas sonaban. Pero especialmente espadas para hacer nuestras peleas callejeras. A veces cogíamos tantas que construíamos casetas o el ruedo de una plaza de toros (los palos de las zarzas hacían de banderillas porque quedaban facilmente adheridas al jersey). Nos servían también para hacer manualidades que pegábamos con "guilindina" los palitos , las cañas, las agallas de los robles. Las agallas -en La Alberca "bogallas"- eran estupendas para jugar a las bolas o hacer collares y pulseras con ramitas largas de juncos.-ISIBE-