jueves, 29 de febrero de 2024

EL TOQUE DE LAS CAMPANAS


 

















EL TOQUE DE LAS CAMPANAS

 

Siempre me han impresionado mucho. Sobre todo en esos días de fuertes lluvias y vientos que venían arrancados  del mismísimo rocoso de la Peña de Francia.

Toques que iban y venían por todas las esquinas del pueblo. Y… ¡Adónde irían a parar?

A perderse entre los robledales de la dehesa, arrancando a unos cuántos.  Y, terminando de empujar al río Francia a brazos del Alagón. Viento, río y toques de campanas

“Eran el orgullo de la sierra, según decían los viejos caminantes No camines delante de mí, no puedo seguirte. No camines detrás, no puedo ser tu guía. Camina a mi lado y seré tu amigo”  Y cuentan los arrieros del camino que sus toques llegaban a escucharse cerca del Soto, pasando Cepeda y más lejos aún de Miranda. Pero ahora vamos a quedarnos en ese toque del atardecer en el que llegan las cabras del monte (¿?), llueve “en juro”, el viento arrecia y chirrían los goznes de un viejo portalón de las cuadras.

EL TOQUE DE LAS CAMPANAS

Hay campanas que se ríen

Otras que lloran o cantan.

-Por favor no desvaríen

Porque ellas nunca espantan-.

 

Inanimados que sienten

El estado del que toca.

Bien sea cura,  campanero

Sacristán, o lo que cuenten…

Es su estado  lo que quiero.

 

Y son esas mujercitas

De la casa, con sus faenas.

Que tienen aguas benditas

En tres jarritas, bien llenas.

Las que entienden su lenguaje.

 

¡Y el ánimo, campanero!

Siete toques sería un hombre

Ocho o nueve, una mujer.

Y hoy locas. ¡Qué a nadie asombre!

El campo echado a perder.

 

Madre del amor hermoso

¿Por qué tocan las campanas?

Será un día tan glorioso

Ni llueve. Ni tiene ganas.

 

Aunque si croan las ranas

De debajo de los Molinos.

 

¿Quién entienda de esos toques?...

Graves. Agudos. O finos.

Más que mujeres serranas

Con apellidos…-No toques-

Que faenan en sus casas


¡Pon tres pellejos de vinos!...


Y vamos a ver lo que pasa


Ideó y comentó:

                    ISIDRO BARCALA










FORMAS DE COMPORTARSE EN LA ESCUELA


 













































LA ESCUELITA DE LA FUENTE CANAL

Este era el nombre popular, que hoy sin duda ya ha cambiado,

de aquel extraordinario edificio, que sustituyó al de la plaza que

todavía hoy viendo sus ventanas se reconoce.

Creo que fue obra del diputado por la provincia señor

Villalobos. Ya hemos hablado de los magníficos profesores de

nuestra época (Don Juan, Eliseo; don Rufino, Doña Teresa, doña

Rita, Don Gerardo,…) Sentimos si olvidamos el nombre de otros.

Siempre hemos dicho que en la escuela se enseña, se aprende,..

Y es la familia donde se educa. Pero esta última función también

se realiza en la escuela. Sirvan estas retahílas de forma desenfadada

Y en un lenguaje adecuado al alumno, la guía que les acompañe su

forma de estar en el Cole





viernes, 23 de febrero de 2024

ERA EL AYER --- LA TARDE


 











ERA EL AYER

LA TARDE

Era el ayer de la escuela / El del salir y subir

            Por la tarde la escalera.

La de la mano al abuelo / Y el beso fuerte a la abuela

            ¡Niño! Decía la madre:

¿Habrás rezado el bendito? El abuelo muy bajito

            ¿A qué lo escuchó la abuela?

Y ella peor que  una tapia / decía que sí. Se la cuela.

            Hoy que arriba está el perrito

Lo delata el muy maldito/ Ladra. ¡El móvil! Un grito

            ¡No te he escuchado el bendito!

Lo bajé al pasar la cuadra / Y  es que lo tengo bajito

Pues repíteme  el Bendito

-Bendito que estás en la nube/ Y el móvil tengo bajito

Perdona si me contuve-…-/ Por lo siglos de los siglos

Y dijo la madre. ¡Amén!

– No seas tan gamberrito…


X-LA MATRACA

X-CABEZA DE MUJER-MARIA TERESA BARCALA

X-ZAMBULERIO

X-EL HOTELITO DE JESUSA























sábado, 17 de febrero de 2024

ÁLVAREZ DEL MANZANO PINTOR DE LA ALBERCA,

 ÁLVAREZ DEL MANZANO

PINTOR DE LA ALBERCA,

Ese fue el título  que le dio mi padre a ese estupendo artículo que respondía a una verdadera realidad: Álvarez del  Manzano, pintor de La Alberca. Muchas han sido las personas que tanto en Salamanca como en La Alberca han conocido la obra de tan extraordinario pintor.

Tuve la suerte de poder dar clase a su hijo Mariano en un verano para que tuviera una mejor preparación para el curso siguiente, ya que el tiempo de veraneo en La Alberca era suficiente  para no olvidar aspectos esenciales en matemáticas. Su animosidad e interés fue tal que el padre al ver lo positivo que fue el trato y que su hijo no quiso perder ni una sola lección,  me regaló un apunte sobre una calle de la Puente que guardo con gran satisfacción.





































martes, 13 de febrero de 2024

EL MÉDICO


 














PATAJENOS- Y SIGUE LA TRADICIÓN


 











Y SIGUE LA TRADICIÓN

SE CONSERVA EL PATAGENO

Esta curiosa y simpática tradición se conserva con su máximo esplendor carnavalesco.

Hubo unos años, por los sesenta que el franquismo los prohibió. Los “ensabanaos” con un palo repartiendo guantazos fue una costumbre poco agradable como el tirar harina a diestro y siniestro.

Yo recuerdo salir bastante harinado porque me lo busqué y aunque no llegué a la panadería de Santos, en el Salón de Gabi me lo pasé a lo grande. Pero el acto más simpático que presencié en unos carnavales fue el ver asomado al balcón de Salón de Gabi, el burro de Matías. Recibíó más aplausos que el Cordobés viéndole torear en el bar de Jacinto.

Me dice Don Florindo que:

Se conserva el Patajeno

            Hay quien lo escribe con jota

                        Y hay quien lo escribe con g

-Sería un engendrador de patas

                        Lo que va en contra de él-

Pues el de  “patás” va al suelo..

 

En sacos con mucha paja

            Se le presenta así al ruedo

            En este caso la Plaza.

 

Baila. Corre, Bufa. Raja,…

            Desafiando al gentío.

 

De pronto un extraño toro

Se burlan. Citan. ¡Qué brío!

Un horcazo lo destripa

Y salen a socorrerle. 

            Y a coserle bien la tripa.

 

El toro-hombre le embiste

 

Y no hay nadie quien  resista….

Las risas y carcajadas

Que animan a ver el acto

            Y entre aplausos y “horca-jadas”

Terminan.

Ese es el pacto.